El largo adiós de Maduro, y oleada conservadora

elecciones en Venezuela

Batacazo electoral del chavismo en las elecciones legislativas de Venezuela y larga despedida de Nicolás Maduro y su pintoresco régimen presidencial al que aún le quedan tres años en la Jefatura del Estado que le obligan a una difícil y conflictiva ‘cohabitación’ entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, algo que sí supo liderar en Francia François Mitterrand con Jacques Chirac, pero que se nos antoja imposible en Venezuela.

Sobre todo si la oposición al régimen chavista confirma que alcanzó la mayoría absoluta de 112 escaños -como parece- lo que le daría poderes especiales. Y lo que también podría provocar al enfrentamiento entre ambas partes, sin que nadie excluya al día de hoy un golpe de Estado militar a favor del chavismo donde ya se escuchan voces que califican la victoria de la oposición como movimiento ‘contra revolucionario’.

La larga y profunda crisis de la economía, el paro y el terrorismo -o la violencia en el caso de Venezuela donde se registran 25.000 muertes violentas al año- han provocado una cadena de profundos cambios políticos en el mundo en favor de posiciones conservadoras.

Cameron en Gran Bretaña derrotó a su oposición laborista. Y el conservador Macri acaba de vencer al kichnerista y peronista Scioli en Argentina. Mientras tanto en Brasil la presidenta Dilma Rousseff puede ser destituida por la corrupción de su partido y en Cuba se acaba de iniciar un proceso de apertura política de la mano del presidente Obama.

Y en Europa, además de lo de Cameron en Inglaterra, hace solo unas horas que en Francia la extrema derecha del Frente Nacional de Marine Le Pen ha ganado la primera vuelta de las elecciones regionales y se proyecta con fuerza hacia la cita de los comicios presidenciales.

Estamos, pues, ante un tsunami conservador aunque en el sur de Europa, tanto en Grecia como en Italia y Portugal mandan gobiernos progresistas y en la espera ya estamos de lo que ocurra en España el próximo día 20 del presente mes.

De entre todos estos vuelcos electorales la derrota del chavismo venezolano en la cita legislativa y en suma de su presidente Maduro se inscribe en un capítulo muy especial y difícilmente homologable con otros casos. En primer lugar por causa de la inconsistencia política y la constancia violación de la democracia y las libertades por parte este personaje que ha dañado la convivencia y violentado la legalidad. Y que ha llevado a su país a la ruina y al descontrol de la convivencia en medio de una incontrolable escalada de la violencia callejera.

Está claro que entre el liderazgo de Chávez y el de Maduro hay años luz, pero el fin del post peronismo en Argentina y ahora el fin del post chavismo en Venezuela le van a dar un vuelco definitivo al populismo progresista latinoamericano, que a la espera está del final del castrismo y a la espera de lo que ocurra en otros países progresistas americanos como Nicaragua, Bolivia y Ecuador.

Curiosamente España, país europeo íntimamente relacionado con América está a punto de abrir las urnas del día 20 en un tiempo que se anuncia nuevo y donde no solo está pendiente el fin del bipartidismo sino la posibilidad de la alternancia en el Gobierno, ahora en manos de los conservadores del PP, por un gobierno de centro y progresista lo que sin duda está por ver. En el norte de Europa y Latinoamérica soplan vientos conservadores, en la Europa mediterránea el progresismo mantiene sus posiciones. España está situada en el centro de ese triangulo pero muy pronto se verá hacia donde se decantan los ciudadanos. En solo dos semanas se sabrá.

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