La Menina Soraya y el coleta Iglesias

Buena la ha liado Pablito Iglesias con eso de decir que Rajoy prepara ‘la operación Menina’ para facilitar que Albert Rivera acceda a ofrecerle al PP la Presidencia del Gobierno tras las elecciones del 20-D, una vez que Rajoy renuncie a la investidura en favor de su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, que no está personalmente afectada por los casos de corrupción de Gürtel o Bárcenas.

De momento y para que quede claro Rivera declaró ayer que su partido no piensa votar a favor de la investidura de Rajoy ni de Soraya. Pero el espectáculo está servido porque tanto Iglesias como Soraya saben que si se enzarzan en el debate televisado de esta noche en Antena 3 TV se llevarán la atención de los espectadores, mientras que Pedro Sánchez y Albert Rivera se quedarán en un segundo plano.

La pequeña maldad de Iglesias ha sido interpretada por algunos como una manera de llamar enana o bajita a la vicepresidenta, lo que no es cierto porque Menina quiere decir niña en portugués y en el caso de la obra cumbre de Velázquez, llamada ‘Las Meninas’, se refiere sobre todo a la infanta Margarita (Margarita Teresa de Austria) y a sus dos amigas de noble origen que acompañan a la infanta en el cuadro, las pequeñas Isabel de Velasco y María Agustina Sarmiento de Sotomayor. Por eso no cabe interpretar que el mote de Menina aplicado a Soraya sea para identificarla con la enana del cuadro Mari Bárbola que era la criada de la infanta.

En todo caso Iglesias se ha llevado el gato al agua y siempre le gusta lo de montar el espectáculo como cuando le hizo el salto de la rana al Rey Felipe VI en Estrasburgo con el regalito de la serie ‘Juego de Tronos’. O ayer mismo cuando se acercó a saludar a Rajoy mientras Sánchez se quedaba en la oscuridad y cariacontecido por lo mal que le van al PSOE los sondeos electorales, mientras Rivera está cada vez más serio quizás porque presiente que Ciudadanos puede adelantar al PSOE. Lo que, de ser cierto, le daría a él la oportunidad de convertirse en el presidente del Gobierno con el apoyo de Sánchez e incluso de Iglesias en lo que ya se conoce como el tripartito o la ‘mayoría del cambio’ y de la reforma de la Constitución y la ley electoral.

Está claro que Rajoy no quiere debates pero sobre todo huye de Rivera. El líder del PP se conforma con pillar a solas a Sánchez convencido de que en ese mano a mano televisado del día 14-D podrá reforzar su ventaja electoral si sale vencedor de un debate ‘a dos’ y excluyente de Rivera e Iglesias, los que se deberían personar en el lugar del debate exigiendo participar y denunciando la burda manipulación electoral.

Sin embargo en el debate de esta noche ‘a cuatro’ la estrella que va a ocupar el atril de Rajoy será Soraya que tiene fama de aguerrida en los debates del Congreso y que se sabe la lección económica y política de los pasados años de gobierno de Rajoy.

Y que además bizquea con ganas de morder al adversario cada vez que entra en el cuerpo a cuerpo, motivo por el que tanto Rajoy como en la cúpula del PP esperan que Soraya les saque las castañas del fuego y salga vencedora de la porfía televisiva en la que está claro que ‘los tres mosqueteros del cambio’ irán a por ella, lo que la puede beneficiar si se bate ella sola contra todos.

Y desde luego con quien tendrá alguna agarrada será con Iglesias que ya se ha entrenado con Celia Villalobos en el hemiciclo y que sabe muy bien que quien encandile la furia de Soraya será el ganador del debate en el que puede ocurrir de todo. Veremos qué pasa y esperemos que el debate sea mejor que el de El País del que estuvo ausente el PP tanto en la forma como en el fondo de la discusión. Aunque está claro que Iglesias querrá provocar la bronca con la vicepresidenta y atraer así su atención y la Menina Soraya está encantada con la idea porque sabe que esa será una excelente ocasión para lucirse y también para lograr no ya que Rivera la invista presidenta sino que en el PP –donde tiene no pocos adversarios- le concedan el título de heredera de Rajoy.