Sánchez debe renunciar al debate con Rajoy en TVE

Está don Pedro Sánchez preocupado con el ascenso de Ciudadanos por derecha del PSOE por más que se festeje la caída de Podemos -que ya reconoce Bescansa- por la izquierda de su partido. Y por ese motivo y puede que por temor a la dualidad que se está planteando entre Rivera y Rajoy, el líder del PSOE pidió ayer debates abiertos entre todos los aspirantes a la Presidencia del Gobierno en las elecciones del 20 de diciembre.

Y ha hecho bien Sánchez en lanzar ese guante pero hace falta que demuestre su sinceridad. Lo que tiene al alcance de su mano porque bastaría que él renuncie al debate cara a cara con Rajoy en TVE -el que autoriza y ampara la Junta Electoral- para proponer en su lugar, en la cadena pública o una privada, un debate abierto entre los cinco candidatos más significativos de estas elecciones como son Rajoy, Sánchez, Rivera, Iglesias y Garzón.

Los respectivos cabezas de lista del PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos e IU, los cinco partidos con clara presencia en las instituciones autonómicas y municipales del país, aunque dos de ellos, Ciudadanos y Podemos, no tengan representación en el Parlamento nacional, lo que no debería ser excusa o argumento para dejarlos fuera del gran debate electoral del 20-D porque al día de hoy forman parte de la realidad política nacional.

Si Sánchez renuncia al debate con Rajoy y se pone de acuerdo con Rivera, Iglesias y Garzón para invitar a Rajoy a un debate a cinco, el líder del PSOE habrá ganado la partida que acaba de comenzar. Pero si tira la piedra y esconde la mano para a fin de cuentas aceptar el mano a mano con Rajoy habrá mentido y correrá el riesgo de que ese día y a la misma hora Albert Rivera y Pablo Iglesias celebren en una cadena privada de televisión el debate de los partidos emergentes del cambio, dejando en TVE a los representantes de ‘la casta’ del bipartidismo, lo que no sería nada bueno para el PSOE.

Vamos a ver hasta dónde llega la porfía de Sánchez y si no juega de farol pero la solución a lo que plantea está en su mano. Diga pues alto y claro que rechaza el mano a mano con Rajoy y que en su lugar propone el debate a cinco y entonces veremos lo que ocurre, porque en ese caso todos los demás le pueden dar la razón.

Pero solo estamos en la ante sala de la campaña electoral y todavía quedan dos meses largos para vislumbrar lo que puede pasar. Y cabe imaginar que si tanto al PSOE como a Sánchez las cosas no les van nada bien, entonces aceptarán el cara a cara con Rajoy y se olvidarán de todos los demás.