Rajoy responde a Aznar

La vicepresidenta del Congreso de los Diputados y dirigente del PP catalán Dolors Montserrat ha acusado a José María Aznar -suponemos que por expreso encargo de Mariano Rajoy- de ‘absoluta deslealtad’ con el presidente del Gobierno y del partido, recordando, al jefe de FAES y expresidente del Gobierno, su ‘pacto del Majestic’ con Pujol, por el que se le entregó al Molt Honorable defraudador la cabeza de Alejo Vidal Cuadras en bandeja de plata y mas competencias autonómicas, a cambio de la investidura de Aznar y con el silencio cómplice de todo el PP, incluidos Rajoy y Montserrat. Y añade Dolors sin decir verdad que Rajoy nunca hizo concesiones a Artur Mas. Y¿le parece poco consentir la Consulta de 9N?

Estacazo de Rajoy, vía Dolors, a Aznar en sonora respuesta al comunicado hizo que el presidente de FAES hizo público culpando a Rajoy de: el fracaso del PP en las elecciones catalanas del 27-S; de no haber dado la batalla ante el independentismo -‘las batallas que no se dan se pierden’, dijo-; y de dejar al PP -‘en la peor y mas comprometida situación’- al pie de los caballos impacientes de los comicios generales del 20 de diciembre.

Menudo es don Mariano Rajoy para que nadie, ni siquiera su padrino José María Aznar, le toque de refilón el ala de cuervo del sombrero que lucía tiempo atrás con puro en ristre y gafas de sol como diciendo, cual don Juan Tenorio: ‘Aquí estoy yo’.

Casi al completo está la cripta, de muertos bien rellena, que Rajoy acumuló en los sótanos de Génova 13 con los exquisitos cadáveres políticos de sus compañeros y ex dirigentes del PP -Aznar, Mato, Gallardón, Pizarro, Aguirre, Cascos, Rudi, Rita, Camps, Rato, Oreja, San Gil, etc-. Y todavía quedan algunas tumbas por ocupar. La de Cospedal está preparada y a la espera de que tome el bebedizo de cicuta con fresas al champaña que pronto le ofrecerá su cordial enemiga ‘Sorayita tiene un ratón chiquitín’.

Pero de ese panteón de hombres y mujeres ilustres del PP de vez en cuando se escapa algún muerto viviente que, como zombi, deambula al anochecer por los jardines de Moncloa para amedrentar a don Mariano quien duerme con antifaz y orejeras como un bebé, pase lo que pase en España, Cataluña o en el seno del PP.

El lunes el turno de zombi paseante le tocó a Aznar, quien deambuló por la Moncloa -su antiguo hogar- aullando contra Rajoy al que acusó de todos los males de España, de Cataluña y del PP. Y Aznar, como los niños y los borrachos, ha dicho la verdad que estalló como un trueno en los medios de comunicación iluminando con su relámpago las caras compungidas de los dirigentes del PP, que a buen seguro piensan igual que Aznar, pero no se atreven a piar porque ya conocen cómo las gasta don Mariano.

Avisando venía don José María desde la presidencia de honor del PP -como se vio en la Convención de enero en Madrid-, pero el lunes tronó por todo lo alto y a Rajoy, aparentemente tranquilo, se le hinchó la vena del cogote -por no decir eso que Cameron ponía en la fauces de un cerdito muerto-, frunció el ceño y pensó para sus adentros: ‘este tío se va a enterar’.

Y se enteró, porque imaginamos que Mariano llamó a Soraya y está llamó a Dolors, y la catalana le aplicó a Aznar el correctivo indicado con la técnica de Don Mendo, en su venganza, para cazar aves con lumbre:
‘Se alumbra se le deslumbra,/con la lumbre del farol…/y entonces sin embarazo,/ se le atiza un estacazo,/ se le mata, y a otra cosa’.

¡Vaya por Dios! Líos en Convergencia por el suicidio de Artur Mas, líos en Podemos porque Pablito Iglesias ha perdido el oremus y va de mal en peor, y líos en el PP donde Aznar y Rajoy cruzan sus garrotes como dos tercos castizos de las pinturas negras de Goya. Mientras tanto, el país o los ciudadanos contemplan asombrados el gran espectáculo de su clase política -ayer una dirigente del PSC criticó la imputación de Mas por el Tribunal Superior de Cataluña ¡chúpate esa Pedro Sánchez-, mientras se acercan las elecciones generales que están al llegar.

En el fondo de la pelea, los dos tienen su parte de razón: Aznar dice la verdad sobre Rajoy, y el presidente cree que Aznar no tuvo el don de la discreción ni de la oportunidad. De manera que empatado parece estar el partido y ya veremos si la cosa queda así o si habrá segundo tiempo a cara de perro. Aunque de momento Aznar ya ha marcado el territorio por lo que pueda pasar y le ha dicho: cuidado, Mariano, porque Albert Rivera viene galopando y está al llegar.