Lo de ‘Pronovias’ sí que es grave

El anuncio de que la sede central de Pronovias podría abandonar en breve Cataluña si se avanza hacia la independencia puede ser mucho más importante que lo de la marcha de los bancos catalanes. Porque eso sí que afecta a los sentimientos, los sueños de amor e ilusiones de las jóvenes enamoradas de Cataluña. Ahí, como dicen en Cádiz -donde el Kichi está hecho una fiera porque todavía no le han invitado al acto de inauguración del nuevo puente- sí que los españolistas le han dado ‘un pellizco’ en el corazón a las dulces catalanas.

Así mientras esperamos la nueva película de ‘Ocho apellidos catalanes’, donde imaginamos una historia de amor entre un hincha del Barça y una novia del Real Madrid, la noticia de que Pronovias se piensa ir de Cataluña, nos ha llegado al corazón. Y ¿qué dirá Junqueras? Pues como está a favor del derecho de autodeterminación tendrá que reconocer que banqueros y los empresarios también tienen su derecho a decidir, máxime cuando eso es legal y no la independencia. De manera que no vale llorar ni ante Bruselas ni ante Madrid por la deslocalización de las empresas que buscan una seguridad jurídica dentro de España y la UE.

Y si las chicas catalanas quieren buscar su vestido de boda en la firma Pronovias pues tendrán que venir a Madrid, o ir a Zaragoza, porque las cosas son así y ‘donde las dan las toman’ que diría Larra. Y además el Barça tendría que jugar la Liga Catalana y Messi se marcharía a Italia que es lo que suelen hacer los futbolistas argentinos -como Maradona- que pasan por España. Se irán Messi, Neymar, Iniesta y Suárez que es uruguayo y a buen seguro siente lo español como algo propio, y éste sí que podría acabar en el Real Madrid, porque habrá que colocar a casi todos.

Y conste en acta que esto no es campaña de miedo sino de amor. Y no se lo ha inventado Rajoy sino el presidente y el dueño de Pronovias, Alberto Palatchi, quien le ha dicho a sus empleados lo que les podría ocurrir, porque Cataluña representa el 3,6 % de su negocio mientras que el resto de España ocupa el 23,1 % y el resto del mundo el 73,3 %. De manera que ‘las pelas son las pelas’ y no hay nada más que hablar.

Y si la nena está a punto de casarse en Barcelona que se dé prisa para buscar y encargar el traje no vaya a ser que pierda la oportunidad por culpa de Artur Mas. Son las cosas de la vida, son las cosas del querer y el dinero es el dinero que nadie quiere perder.