Pablo Casado, el doncel del PP

Tiempo ha que anunciamos la imparable progresión que le esperaba, por causa de su empaque televisivo, al aún joven doncel del PP Pablo Casado, ascendido al rango de vicesecretario de comunicación del partido. Pero el doncel cortesano aún no fue investido caballero del Santo Grial de ‘los principios y los valores’ de los que tanto ha hablado en campaña electoral y cada vez que abre el pico la inigualable condesa de Bombay. Nuestra admirada Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, a la que en las noches claras y calurosas de Madrid se la escucha bramar repitiendo su letanía, ‘pico y pala, pico y pala’, mientras cava su propia tumba política en los jardines de su palacio de Malasaña.

¡Cuidado chaval, que te han tendido una trampa de la que difícilmente se puede salir! Las formas y la sonrisa, es verdad son importantes, pero estamos en el turno de la verdad y si te piden que hagas el indio o que repitas todos los días que Pablo Iglesias es un demonio con coleta que tiene rabo y cuernos, y que Pedro Sánchez es su amante en la oscuridad de los pactos locales y regionales. Y consideras que con ello no solo les halagas el oído a la familia Adams que habita en la Moncloa, sino que a la vez se movilizarán los pretendidos abstencionistas del PP como si de zombis autómatas se trataran para volver a votar a este partido, ya te digo aquí y ahora, joven doncel, que te vas a equivocar.

Pero acaso ¿no has visto lo que acaba de ocurrir en Grecia, después de que Merkel, Rajoy, Juncker y demás agoreros de la UE les anunciaran a los griegos el fin del mundo, la salida del euro y de la UE, el hambre del corralito y el fuego eterno de los infiernos? Pues los griegos que no son tontos -los españoles tampoco- le han perdido el miedo al miedo y el 62 % han votado por el ‘no’ a la troika y solo el 38 % s han humillado a los pies de mamá Merkel, que muy furiosa andará por la cancillería de Berlín dispuesta a romper la baraja e incluso la UE con tal de expulsar a Tsypras y a Grecia del aparente Paraiso Terrenal europeo, que tampoco es tal.

El discurso del miedo no funciona, ni el fantasma de Podemos –que ya está instalado en las instituciones- tampoco y si no que se lo pregunten a nuestra Condesa de Bombay que de tanto apelar al terror de los descamisados acabó entronizando a Manuela Carmena en la alcaldía de Madrid. Y tú, querido doncel de la sonrisa aparente, repitiendo todos los días el cuento del lobo de Caperucita, cuando los españoles que, como los griegos, están curados de espantos, ya son mayorcitos para esos relatos propios de la infancia.

Se lo dijo José María Aznar a Mariano Rajoy en ABC, el discurso del miedo y del voto útil y cautivo no funciona. Y Aznar le advirtió a Mariano –quien muy solícito estuvo con Cayetana en FAES a pesar de que la dama le ha pedido su dimisión- que ni siquiera su voto está ya cautivo. Pero Aznar es otro que sigue con la matraca de que viene el lobo, el coco, el tío del saco y el sacamantecas, o el mismísimo Jack el Destripador convertido en el amo del populismo internacional.

Y, como diría el filósofo, esto no es esto y además no se parece en nada a la verdad, y la gente lo sabe. Por ejemplo, si alguien te pregunta ¿de qué color tiene el pelo Mariano Rajoy, que dirías? Quizás negro, o castaño oscuro, que es como parece, o dirías la verdad: lo tiene blanco aunque se lo tiñe porque es muy coqueto y quiere parecer más joven para así competir con Iglesias, Rivera, Sánchez y Garzón en el cartel electoral.

Y si alguien insiste y te interroga sobre el relato que Bárcenas acaba de hacer sobre el rastro de la contabilidad ‘B’ del PP, ¿darás una respuesta en simulación y diferido como Cospedal, para asegurar que las cuentas son solo cuentos de Bárcenas? Y ¿crees que la gente es tonta de capirote y se lo va a creer?

Cuidado joven doncel, Pablo Casado, porque te quieren abrasar, utilizar tu sonrisa y juventud para cortarte la hierba bajo los pies. Y no te creas que hay mucha gente que solo quiere oír la propaganda del PP aunque sea mentira, porque esos si están cautivos. Pero los otros, los del centro, los más reflexivos de las clases medias y profesionales semejante discurso les produce un rechazo mayor. E incluso repugnancia cuando escuchan las milongas falsas, o los alaridos de la banda camorrista de tertulianos de la Moncloa en los platós de la televisión. Entonces, si la verdad es imposible de decir o de contar ¿qué hacer? Pues si no te quieres abrasar y pretendes hacer carrera política un día de estos, y sin que se entere nadie, te lo contaré.