Aznar, Sarkozy y el silencioso Rajoy

El curso de verano de FAES ha tenido este año como estrella invitada a Nicolás Sarkozy quien acaba de regresar al primer plano de la política francesa como el presidente de la nueva derecha gala, ahora llamada Partido Republicano. José María Aznar, un buen amigo de Sarkozy, es mas republicano de lo que algunos se imaginan y coincide y mucho con el pensamiento ideológico y los programas del líder galo. Y, vistas sus recientes declaraciones críticas con Mariano Rajoy, podría decirse que, imitando al francés, también está regresando al primer plano de la política española y ya veremos si también al liderazgo del PP, partido del que dice que está en crisis y necesita una profunda reforma.

De todo esto habrán hablado Aznar y Sarkozy -además de Grecia- en el almuerzo privado que celebraron en Madrid. De igual manera, Sarkozy y Rajoy se han reunido en la capital de España y tras el encuentro han recibido a los periodistas para culpar a Tsipras de las crisis griega (lo mismo que ha hecho Aznar desde FAES). Pero Rajoy ha aprovechado el viaje para darle un palo a Podemos como socio de Tsipras, y al PSOE por sus pactos con Iglesias.

Ahora bien cuando se le ha preguntado a Rajoy por las declaraciones de Aznar el presidente del Gobierno se ha quedado mudo y no quiso decir ni pio. Y ello a pesar del impacto que las declaraciones de Aznar han tenido en el PP y en los grandes medios de comunicación.

En realidad, Rajoy suele hablar poco de casi todo, y cuando lo hace es para repartir estopa a sus adversarios pero nunca con sus adversarios del interior del PP sea Aznar, Aguirre o el lucero del alba. El presidente habla poco y muchas veces de manera críptica e ininteligible y utiliza vocablos como ‘importante’ -para subrayar sus decisiones-, ‘las cosas’ para no mencionar a los conflictos que le afectan, y ‘serio’ para poner énfasis en sus actitudes y sus políticas. Por ejemplo suele decir: ‘esto es muy importante, y hay que ser serios para abordar ciertas cosas’.

Aznar y Sarkozy son mucho más directos y no escurren el bulto ni los problemas y van de frente, mientras a Rajoy le gusta hacerse el gallego y va por la sombra por si acaso. Y desde luego no aceptará un cuerpo a cuerpo con Aznar, entre otras cosas porque le teme como a un nublado.

Además Rajoy no habla idiomas. Ayer utilizó traducción mientras el político galo hablaba en francés, y aunque se dice que estudia inglés, siempre usa traductores de inglés en Europa y Estados Unidos. De igual manera no habla -que se sepa- gallego, y en español suele hablar bastante poco, de lo que deducimos que Rajoy es un político bastante silencioso, que habla poco y suele escuchar a través de traductores.

Aunque parece claro que la bronca que le ha pegado Aznar la entendió de cabo a rabo y le habrá sentado peor que regular, lo que garantiza que Rajoy no piensa hacerle caso a Aznar en nada de lo que le ha dicho y pedido. Entre otras cosas porque don Mariano ya ha declarado más de una vez que él es ‘independiente’, y además de momento está en el poder y dirá para sus adentros: ‘ande yo caliente y ríase la gente’.

Es decir que a Rajoy por un oído le entra lo que diga Aznar y por otro le sale. Y él sin inmutarse, impertérrito en el papel de Don Tancredo que tanto le gusta. Mientras que a Aznar se lo llevan los demonios al ver la pasividad de Rajoy, convencido que el PP se puede dar un batacazo monumental en las próximas elecciones generales, donde nada está al día de hoy escrito y todo puede pasar. El tiempo lo dirá, y eso es lo que más le gusta a Rajoy, dejar pasar el tiempo y ver los barcos partir y ver los barcos llegar.