Tania no conocía a su hermano

Habrá que recurrir al poeta (Campoamor) para recordar: ‘En este mundo traidor/ nada es verdad o es mentira, / todo es según el color/ del cristal con que se mira’. Al final va a resultar que Tania Sánchez, famosa de la nada, no sabía que su hermano era su hermano.

Así se desprende de su declaración, a todas luces falsa, ante el juez sobre sus presuntos delitos de prevaricación, malversación de fondos públicos y tráfico de influencias. Y también ante los medios, a los que ella declaró que no sabía que se concedían importantes ayudas del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (más de un millón de euros), a la empresa cultural Aúpa de su hermano, que tenía sede social en la casa de su padre, y en una votación en la que ella y su padre como concejales, participaron a favor del hermano e hijo respectivamente, sin el menor pudor.

La mentira supera a veces, en responsabilidad política, los hechos que se le imputan a muchos dirigentes de Podemos, o a los nuevos gobernantes de esta formación tan exigente con sus adversarios y tan complaciente con los suyos, con el argumento inaceptable de que los abusos o las corrupciones de los otros son más grandes.

Tania dice que no sabía lo de su hermano, y Rita Maestre vio pasar, según sus declaraciones, una manifestación que iba a la capilla de la Universidad Complutense y se sumó por curiosidad a ver qué ocurría, hasta que fotos y videos demostraron que actúo como uno de los dirigentes de la indecente protesta, ‘por derechos civiles’ y al estilo de Nelson Mandela (sic) según lo declaró Pablo Iglesias sin cortarse un solo pelo de la coleta, porque cree se empeña en creer que el ataque a otros es su mejor defensa.

Manuela Carmena había afirmado, antes de las elecciones, que cualquier ‘imputado’ debía dejar la política y ahora se desdice manteniendo a Zapata -el reiterado autor de tuits insultantes y anti semitas- como concejal de la capital de España.

Por su parte Iñigo Errejón sabía que el concurso de la Universidad de Málaga, al que se presentó para un trabajo de investigación, le obligada a trabajar en la ciudad andaluza y, una vez ganado el puesto, su amigo y profesor cambio la norma. Y en lugar de repetir el concurso –al que se habrían presentado decenas de personas- con la nueva norma del trabajo a distancia su compañero de Podemos y profesor le regaló el cargo al amigo Errejón. Y Monedero tampoco dijo la verdad cuando pretendió justificar sus ingresos americanos a través de una sociedad instrumental para pagar menos impuestos, y luego rectificó tras haber defendido lo contrario y decirle a Montoro que no le tenía miedo. Apoyado en todo ello por Pablo Iglesias quien continua con el jugando con el fuego peligroso de ETA.

La mentira tiene las patas muy cortas hasta en lo pintoresco de algunos de estos casos que están en los tribunales y veremos cómo acaban. Pero que, en la vida democrática de un país que se precie de serlo, no tiene cabida por más que en España mentir y no asumir la responsabilidad política de los hechos denunciados y probados en los tribunales y en los medios es el pan nuestro de cada día en casi todos los partidos políticos.

Cambiar es de sabios y está claro que Podemos va cambiando su programa y su discurso de manera permanente, como en los carteles de ahora exhibe la sonrisa de su líder frente al gesto serio de su anterior cartel de Iglesias, que iba mas con el sentimiento de indignación de los fundadores del 15-M, a los que se va dejando de lado poco a poco a medida que se acercan a las instancias del poder.

No todo es así en Podemos y su irrupción en la política ha constituido un revulsivo y una seria advertencia frente a la bacanal de la corrupción que se había instalado en la sociedad española. Pero el ‘si se puede’ no debería ser compatible con el ‘todo es bueno si es para el convento’, o la manga ancha y la doblez fácil. La ejemplaridad es esencial en tiempos de austeridad y de ese pretendido cambio del que todos se reclaman prometedores líderes.

Claro que hay corrupciones y corrupciones. E incluso bandas organizadas para delinquir en la política, llámense las Púnicas, Gürtel, los ERE, cursos de formación y distintos grupos de traficantes de influencias y corrupciones valencianas que son legión. Lo del concurso de Tania de un milloncete ‘de para unos actividades o cursos musicales en Vaciamadrid, a algunos les puede parecer un caso menor, pero no lo es y por ello Tania ha tenido que dar reiteradas explicaciones ante la opinión pública y ahora ante el juez.