La sonrisa de Artur Mas y el martilleo de La Sexta

Messi, la pulga del Barça se comió al león del Atletic en la final de la Copa del Rey donde don Felipe VI firme y con el gesto serio soportó la pitada de los independentistas -y las pancartas pro ETA- durante la interpretación del himno nacional. Un lamentable espectáculo al que se sumó Artur Mas, que estaba en el palco presidencial junto al Rey, con una indecente sonrisa que lo descalifica como persona y presidente de la Generalitat de Cataluña. Y luego habrá dirigentes políticos y de la sociedad civil catalana que digan que en el resto de España no se les entiende, o se los desprecia y margina.

No hubiera estado de más que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hubiera acompañado al Rey de España en el palco del Nou Camp, pero ya se sabe que a Rajoy el valor se le supone. Eso sí, unas horas después de la pitada, el Gobierno sacó un comunicado de condena en el que anuncia unas posibles medidas de castigo al campo y organizadores del evento. Medidas que no tienen pies ni cabeza porque guste o no la pitada se produjo en lugar público y en el libre ejercicio de la libertad de expresión de los presentes.

De manera que el comunicado de la Moncloa es una parodia que parte de un Gobierno y un presidente que no se atrevieron a frenar la celebración de la consulta ilegal y secesionista del 9N en Cataluña, y que ahora se ponen serios con la pitada del Nou Camp para aparentar una firmeza que no es tal. Sobre todo vista la continua dejadez de responsabilidades del Gobierno de España ante la escalada de decisiones independentistas de la Generalitat, como la que se refieren a la presunta creación de un servicio de espionaje de los Mossos de Escuadra.

Naturalmente, Rajoy dirá de todo esto que la culpa la tiene el ‘martilleo’ de los canales de televisión sobre el problema catalán. De la misma manera que ha denunciado, como causa del fracaso del PP en las elecciones del 24-N, ‘el martilleo de las televisiones sobre los casos de corrupción del PP’. Y cabe preguntar ¿qué televisiones? Sin duda Rajoy se refiere solo a La Sexta porque todas las demás cadenas nacionales públicas y privadas y gran parte de las autonómicas están al servicio del Gobierno y del Partido Popular.

Y entonces ¿por qué manda en la política y en la información La Sexta TV sobre todas las demás? Pues muy sencillo, porque La Sexta hace un buen periodismo, por más que está volcada a favor de los partidos de izquierda. Algo que no le importaba nada al Gobierno y al PP cuando se trataba de promocionar a Podemos en menoscabo del PSOE. Pero llegaron los casos de la corrupción del PP y el canal los puso en valor, porque tenían un claro interés informativo y social (tarjetas black, Bárcenas, Rato, Rus, etcétera) y eso soliviantó al PP.

Pero sobre todo y ante todo porque los grandes informativos de RTVE son una calamidad en telediarios y debates sometidos a la propaganda oficial del Gobierno y del PP y además profesional y periodísticamente muy mal elaborados y desbordados por el ruido ‘camorrista’ de los tertulianos que el palacio de la Moncloa envía a esos debates. Ahí está el espectáculo que TVE ofreció en la noche electoral del 24-M que fue, además de una burda manipulación -dominada por agentes tontos del PP- un pésimo programa informativo y por ello se hundieron en las audiencias.

Y todavía dice Rajoy que el Gobierno ha fallado en la comunicación. Y ¿quiénes están al frente de la comunicación? Pues está muy claro: Soraya, Martínez Castro, Pico, Sánchez, Martín, Buruaga, Somoano, y el club de ‘camorristas’ a sueldo, como los que dominaron en número el debate de la noche electoral del 24-M.

Más o menos los mismos que montaron una encerrona repugnante a Pablo Iglesias en su primera entrevista en TVE que se inició con una felicitación del director del programa de TVE 24H, Sergio Martín, al líder de Podemos dándole la enhorabuena por la salida de la cárcel de presos de ETA (sic). Motivo suficiente para que los asistentes a la entrevista se hubieran retirado del plató y el presentador hubiera sido cesado de manera fulminante por los máximos responsables de TVE.

Aunque solamente sea para acabar con esta ignominia de RTVE el cambio de política, de gobiernos y gobernantes está más que justificado. Y aún se asombra Rajoy de la mala comunicación de su Gobierno y del ‘martilleo’ de La Sexta TV sobre la corrupción del PP. Un problema que no existiría si no existiera esa corrupción. Pero ya es tarde para impedirlo por lo que hay que decirle al presidente que a lo hecho pecho. Y lo de ‘se fuerte Mariano’, que a buen seguro lo va a entender.