Aznar debe defender a Ana Botella

Si José Maria Aznar se presenta en el mitin de Esperanza Aguirre en Madrid, tal y como se lo ha pedido la enloquecida condesa de Bombay, Ana Botella debería pedir el divorcio porque lo que ha hecho y no para de hacer Aguirre contra Botella es indecente y un auténtico despropósito, amén de una evidente deslealtad para con la alcaldesa de Madrid e incluso el PP.

Ana Botella ha sido una buena alcaldesa de Madrid. Recibió una dura herencia en deuda que ella ha mejorado y también ha mejorado la ciudad y ha gobernado con respeto para la oposición y con moderación, en un tiempo de mayoría absoluta y en plena crisis ha bajado los impuestos en Madrid.

Es verdad que en el drama del Madrid Arena, cometió el error de ausentarse un día, pero luego pidió disculpas y los responsables políticos de su gobierno municipal dimitieron de una manera rápida y ejemplar.

Y no fue de su responsabilidad el enésimo fracaso de la Olimpiada de Madrid porque estaba claro que no le tocaba a Europa sino a Asia, y por ello se la llevó Japón. Pero dicho todo esto hay que reconocer que el balance global de Ana Botella al frente de la alcaldía de Madrid ha sido muy positivo. Y no se entiende que el calzonazos de Rajoy -que teme a Esperanza como a un nublado- haya consentido la campaña de acoso y derribo de Botella lanzada desde hace más de un año por Aguirre y con las peores maneras.

El último numerito de ausentarse de la celebración oficial de San Isidro para hacer ella el ganso en verbenas y bailongos es tan indecente, como lo de llamar a Gallardón despilfarrador por la nueva sede del consistorio en Cibeles, en el corazón de Madrid.

En todo caso en la Alcaldía de Madrid, bajo los mandatos de Alberto y de Ana no aparecieron casos e corrupción, como ha sido el caso y a granel con la Comunidad de Madrid bajo el mando de Aguirre o del Chino Glez. de la coleta blanca. El tal Ignacio Gonzalez, el del ático marbellí y otras muchas sospechas que acabarán por salir y por implicar a la propia Aguirre, que ya tiene al respecto responsabilidades políticas tan graves o mayores (a ver si se enteran en Ciudadanos) que Chaves y Griñán en los ERE de Andalucía.

Y después de todo esto, y del desprecio a la libertad y la democracia de las que hace gala a diario Aguirre, cabe esperar que Aznar no se presente en el mitin de Aguirre en Madrid. A ella, y que vaya y la acompañe su esposo, el señor conde.

O ¿acaso ese discurso aznarí de los principios y de los valores no empieza en la defensa de la dignidad familiar? Que Rajoy no se atreva con Aguirre no quiere decir que se vaya a acobardar Aznar. Ya veremos qué pasa, pero la condesa de Bombay está necesitada de una lección y un correctivo inmediato,y sería escandaloso que Aznar que no ha querido coincidir en los mítines con Rajoy, sí lo haga con Aguirre, que ha atacado y despreciado a su esposa, a doña Ana Botella, una buena alcaldesa de Madrid.