Pacquiao contra Mayweather

Hace ya algunos años en una recepción en Marbella se organizó un gran revuelo porque Camilo José Cela, que en la Gloria estará escribiendo una nueva novela –‘La aventuras del Camaleón soltero’- le había propinado un puñetazo al periodista Jesús Mariñas por haber escrito que Camilo había vendido a una revista las fotos de su boda con Marina Castaño, lo que no fue cierto. Le preguntamos a Cela lo que había pasado y don Camilo sin inmutarse respondió: "nada, no ha pasado nada, solamente que le he dado a Mariñas un uppercut". Es decir un golpe de ‘gancho’ -de abajo a arriba- de los que se propinan los boxeadores.

Camilo era un peso pesado en casi todo y sabía de boxeo, ese deporte que se inició 14 siglos antes de la era cristiana, que figuró en las olimpiadas de la antigua Grecia y en los juegos de Roma, y que en la actualidad, relanzado por ingleses e irlandeses, sigue en el candelero deportivo especialmente en los Estados Unidos y en las olimpiadas por más que en la España de hoy ha perdido presencia desde que Pedro Carrasco se retiró, tras ganar el campeonato europeo.

Pero ahora el boxeo regresa a las primeras páginas de los medios internacionales porque este sábado el filipino Manny Pacquiao y el norteamericano Floyd Mayweather se van a disputar en Las Vegas la corona mundial de los pesos welter (medios), en el que ya se conoce como ‘el combate del siglo XXI'. Un duelo en principio muy igualado entre dos campeones de prestigio que ofrecerán un gran espectáculo deportivo (esperemos) del que a buen seguro darán buena referencia dos excelentes escritores y periodistas amantes del boxeo como son Manuel Alcántara y David Gistau.

Pesos welter de la política española, por peso y envergadura, bien podrían ser Mariano Rajoy y Pedro Sánchez pero, vistos sus debates del Congreso de los Diputados, mucho nos tememos que no dan la talla ni tampoco su espectáculo levantan pasiones como las que ahora se han desatado en Los Ángeles ante el combate de Pacquiao y Maywatther, con la reventa de las entradas por las nubes (400 dólares las del gallinero) y las apuestas al rojo vivo y con ventaja inicial para Mayweather.

En nuestro país, visto lo que anuncian las encuestas electorales, los combates de la vida política entre los dos líderes del bipartidismo PP-PSOE se acabarán. Y entraremos en otra modalidad más propia de la lucha libre como es el ‘catch a cuatro’, una vez que están a punto de subirse al cuadrilátero para competir con Sánchez y Rajoy los dos nuevos aspirantes al título Iglesias y Rivera, que tienen menos peso pero más pegada y ofrecen UN mejor espectáculo mediatico y social.

En todo caso, Mariano y Pedro no son de los que se llaman en el boxeo unos finos estilistas como lo fue Mohamed Alí (‘bailaba en el ring como una mariposa y golpeaba como una avispa’, decían de él), ni noqueadores como Mike Tyson (‘el armario’).Y ya veremos lo que dan de sí Pablo Iglesias (Ray Leonard) y Albert Rivera (La Motta) cuando llegue el momento de subir a la lona porque por el momento solo están ‘haciendo guantes’ en el gimnasio a la espera de ser llamados a competir por el trofeo más preciado de la presidencia del Gobierno.

La verdad es que esto de la política española empieza a ser aburridísimo y más de lo mismo, un día sí y otro también, y todavía nos quedan 25 días para llegar a estas elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, lo que se nos va a hacer muy largo. Menos mal que entre tanto tendremos el combate de Las Vegas y la Champions League, y de vez en cuando algún que otro sobresalto sobre la corrupción ambiental del Estado, porque ese es un pozo sin fondo en el que todavía quedan muchas cosas y personajes por salir.

En fin como diría otro sabio celestial que se llamaba Julio Cerón: daría un ojo de Rodrigo Rato, o los dos de Manolo Chaves, por estar este sábado en Las Vegas para contemplar en vivo y en directo y en silla de ring el duelo entre Pacquiao y Mayweather.