La frivolidad

Ha dicho Mariano que España no está para frivolidades y puede que al señor de la Moncloa no le falte razón en esta su cruzada para combatir a extraños enemigos, fantasmas ensabanados salidos de la nada en tan solo un año en el que han puesto patas arriba el mapa político nacional.

Rajoy se refiere, sobre todo, a la frivolidad en el sentido del riesgo de que el ascenso de Ciudadanos y Podemos pongan en entredicho el bipartidismo y con él la inestabilidad política y, en consecuencia, esa obra de arte que él cree que será su gran legado: la salida de España de la crisis. Y además, por segunda vez de la mano del PP porque ya bajo el gobierno de Aznar y tras otro mal gobierno del PSOE, el último de Felipe González, aquel mago de la economía que se decía que era Rodrigo Rato hizo el milagro.

Por eso Mariano pide una prórroga de otros cuatro años para crear millones de puestos de trabajos que promete ahora que, después de tres años y medio en el poder, hay mas parados de los que dejó Zapatero, aunque jura que a finales de año habrá algunos menos y que la tendencia es buena y mejorará.

Y todo eso por más que el FMI no dice exactamente eso sino que la crisis del paro en España seguirá y que el crecimiento subirá algo mas este año, pero que volverá a bajar en los siguientes. Y todo ello mientras sabemos que la legislatura avanza en su recta final con más paro, más impuestos, más deuda, más corrupción, menos salarios, miles de desahucios, pobreza, más desigualdad y un rescate bancario de grandes entidades gobernadas por el PP, otra vez el nombre de Rato.

¿Es este el milagro de Rajoy que no se puede tratar con frivolidad? La prima de riesgo, ella sí, bastante mejor y la balanza comercial también gracias a Dios, al petróleo y la caída del euro. Y con este balance y su pasado de hombre de Lehman Brothers en España, el ministro de Guindos, el que fue el brazo derecho de Rato en gobiernos de Aznar quiere presidir el Eurogrupo de la UE y que nuestro Señor los pille confesados si lo logra.

¿Qué es entonces la frivolidad? Dice Mariano, en referencia a Rato, Matas, Fabra, Granados, Bárcenas, etc, que ha visto pasar muchas cosas pero que no descarta alguna más. Y ¿esto de la corrupción que es, frivolidad o una banda de delincuentes que se esconden bajo las siglas del PP? Y las vueltas de tuerca para someter al Poder Judicial, la 'ley mordana' y los medios de comunicación, y la ley del aborto y la bajada de pantalones ante la consulta del 9N, llamada respuesta ‘proporcional’ ¿son causalidades o frivolidades, qué son?

¿A quién le ha estallado en sus manos el caso Nóos, la infanta Cristina, la abdicación del Rey, la Corinna, los casos Gürtel y Bárcenas (se fuerte) y el mismísimo bipartidismo? Y que alguien nos explique cuales son las causas que han motivado que los españoles -salvo ataque colectivo de locura- quieran incorporar dos nuevos partidos políticos a la escena nacional en el detrimento del PSOE y del PP.

Algo habrá pasado, alguien será responsable de todo esto y de que el PP se haya hundido en Andalucía, o aparezca en las encuestas del 24 de mayo sin posibilidad de mantener el inmenso poder que los ciudadanos les dieron en 2011. ¿Quién ha sido el dueño absoluto de ese poder en estos tres años y medio de legislatura? ¿Acaso no hay espejos donde mirarse en el Palacio de la Moncloa, ni en la sede central del PP, donde alguien ha descolgado la foto de José María Aznar, ahora el presidente de honor?

Quizás sería bueno que, a partir del 25 de mayo, el PP se reuniera en un Congreso extraordinario para hacer balance, renovarse y mirar hacia el futuro. Porque todo lo demás y ahí incluido el milagro económico que viene dentro de cuatro años nos puede parecer a muchos un predicción basada en la ceguera y una ambición sin límites y rayana en la frivolidad.