Filtraciones a granel, ‘Spainleaks’

Se ha desatado la caza de los políticos en instituciones y administraciones por parte de funcionarios que indignados o hartos de la situación empiezan a desvelar documentos e informes secretos que afectan o señalan a políticos presuntamente encartados en casos de corrupción. Así ocurrió, días atrás, con la filtración de que Rodrigo Rato se había acogido a la amnistía fiscal y estaba siendo investigado por blanqueo de capitales. Y así ha ocurrido y no cesa de pasar con otros escándalos, y más aún que va a ocurrir porque tenemos la impresión que esta saga de filtraciones no solo no va a cesar sino que crecerá y aumentará en los próximos días a medida que avance la campaña electoral.

Una situación que tiene de los nervios a la clase política y de manera muy especial al PP, que parece ser al día de hoy el objetivo principal de todas las filtraciones, aunque algunas -como en las denuncias de los ERE y los cursos de formación de Andalucía- también cayeron del lado del PSOE.

En estas circunstancias no sabemos si reír o llorar, y a la espera estamos de las elecciones del día 24 de mayo para las que apenas falta un mes que se nos hará muy largo, toda una eternidad. Pero mientras tanto y para pasar el rato ya tenemos en la pista central del circo español a nuestro embajador en Londres, Federico Trillo, quien reconoce haber cobrado mas de 350.000 € por una ‘asesoría verbal’ (sic) a constructora que contrataba obra pública con la Comunidad de Castilla León. La misma que también pagó 70.000 € al diputado Martínez Pujalte, el amigo de Rato y Matas según figura en una investigación de Hacienda, tal y como lo ha publicado el diario El País.

Señor, Señor, como viene la prensa. Y para que no falte de nada ahí está la inefable de María Dolores de Cospedal quien, en un lapsus, acaba de decir que el PP quiere ‘saquear España’. Lo que quiso decir era ‘sanear España’, pero ya sabemos cómo las gasta Cospedal con su intermitente confusión mental.

Y así la doña María Dolores, experta en finiquitos en diferido y simulación, pasó de denunciar una conspiración interna del PP en su contra –señalando a Arenas y Santamaría- a la cosa del ‘saqueo de España’. Un lapsus que a buen seguro tiene que ver algo con el caso Rato, donde los publicistas del PP han pasado en un santiamén de la crítica acerada a cuidar al pobrecito defraudador de la tarjeta negra y otras andanzas en Bankia. Las que ahora la fiscalía del Gobierno de Rajoy ha decidido meter en el túnel del tiempo, colocando a Rato en un limbo judicial y protector, en las que aparecen un grupo de sociedades ligadas a Rato del tiempo en el que era vicepresidente de Economía del Gobierno de Aznar.

Son tales los nervios en el Gobierno y en el PP que Aguirre está a punto de llevarse un sofocón (dice que un energúmeno le ha hecho un escrache). O que el director de la Agencia Tributaria, Menéndez, califica la lista de los 715 defraudadores investigados de ‘repera patatera’, lo que ha provocado en los medios e internet la gran cacería de la lista de los defraudadores mas famosos. Sobre todo ahora que los funcionarios y altos cargos están por la labor de denunciar o filtrar abusos y escándalos. Y si no que le pregunten a Rita Barberá a propósito de sus fastuosas cuentas del Gran Capitán en sus gastos de los pasados años.

Y todo esto como guinda de un día en el que la vicepresidenta Soraya, tras una movida comisión de control, se ha equivocado y votó a favor del PSOE en el Congreso de los Diputados. Lo mismo que hizo Pedro Sánchez días atrás para apoyar, por error, la reforma del aborto del PP. El mismo Pedro que ayer en un alarde de su feminismo proverbial habló de las ‘miembras’ del Gobierno (sic) por lo de sus latiguillos de ‘compañeros y compañeras’.

Y así, de sobresalto en sobresalto, nos encaminamos hacia el inicio oficial de la campaña electoral de los comicios municipales y autonómicos del 24 de mayo donde ya veremos que hacen los votantes de a pie. Si se indignan contra todo esto o si, como en Andalucía con los ERE, juegan al dejar pasar y dejar hacer en el beneficio del bipartidismo nacional. De momento se ha levantado la veda del secreto oficial, y aunque y de momento con asuntos de menor cuantía tras la estela de lo que fue el Wikileaks. Una escalada a la española un inquietante’spainleaks’.