Rosa Díez alcaldesa de Madrid

Lo decía el gran Onésimo Anciones: 'Las noticias están en los bares'. Y ¡oh casualidad! fueron varios los oradores del debate parlamentario sobre el 'estado de la nación' que acusaron a Rajoy de no pisar la calle y no visitar los bares. Bueno, don Mariano visitó en esta legislatura y sin que sirva de precedente y una sola vez el Bar Manolo, que ayer era un hervidero de noticias por doquier.

Por allí pasó como alma en pena Antonio Miguel Carmona, el candidato tertuliano del PSOE a la alcaldía de Madrid, que va como alma en pena de la mano del Chunda, tras su sonora traición a Tomás Gomez y su paso a las filas del general Gabilondo, recién reclutado para el PSOE por Felipe Gonzalez con la ayuda del IBEX y el diario El País.

Y, mire usted por dónde, allí saltó la liebre de la posible candidatura de Rosa Díez para la alcaldía de Madrid si UPyD llegara a un pacto con Ciudadanos, tras su eventual mal resultado electoral en Andalucía y si aumenta el riesgo de hundimiento de UPyD en las elecciones de mayo en Madrid como lo anuncian las últimas encuestas que circulan por ahí. Por especular que no quede, pero si Rosa Díez se convierte en alcaldesa de Madrid eso sería un gran triunfo para ella y UPyD tras un pacto con Ciudadanos y cederle al Albert Rivera el liderazgo del centro de la política nacional.

Pero todo apunta a que esa fruta del pacto UPyD-Ciudadanos no solo no está madura sino que la relación entre ambos partidos y sus dirigentes va de mal en peor. Bastaba ver la cara de pocos amigos que puso Rosa Díez en el debate de la nación cuando Rajoy le mentó a Sosa Wagner y sus malas expectativas en las encuestas para entender que Rosa 'morirá con las botas puestas' si las cosas se le ponen así de mal. Además aquí, en estas páginas, hoy escribe Luís de Velasco un interesante artículo en el que tilda a Ciudadanos como 'marca blanca' del PP. Lo que anuncia que en el duelo al sol por el centro de la política habrá un cadáver y ya veremos de quién, aunque ayer Rosa tenía muy mala cara y malas pulgas a la vez.

Sin embargo el rumor de Rosa Díez como candidata de UPyD y Ciudadanos a la alcaldía de Madrid le pusieron los pelos de punta a Carmona, y no digamos a las huestes de Aguirre y del Chino Glez. de la coleta blanca -Gador y Mariño- que merodeaban por allí. Las que no pudieron explicar por qué doña Esperanza Aguirre no acudió a la tribuna del debate de Rajoy y sí fue al desayuno con Pedro J. donde salieron a relucir, como en el hemiciclo, los SMS de Rajoy a Luis Barcenas entre las sonrisas tontorronas de la condesa de Bombay, Zaplana y don Jaime de Marichalar que también anduvo por el Ritz

Aunque para sonrisa asesina la que esbozaba ayer la vicepresidenta Soraya cuando le contaron -un alma caritativa- la ausencia de Esperanza en el hemiciclo y su desayuno con Pedro J. Una ausencia que para algunos significaba algo así: o que ya daba por segura la alcaldía, después de tomar el mando en la Bripac, o que ya lo da todo por perdido, porque piensa que Rajoy la quiere marginar. Lo que tampoco está claro porque, de ser así, ella lo habría cantado a los cuatro vientos con cajas destempladas contra el líder del PP.

En la porra del Bar Manolo sobre quién había ganado el debate de la nación salió vencedor Pablo Iglesias por goleada frente a todos los demás. Le seguía Albert Rivera en segundo lugar, cosa que no gustará saber a Rosa Díez, que está hasta el moño de oír hablar mucho y muy bien del galán catalán, incluso a su espejo mágico cada vez que ella lo interroga sobre su futuro electoral. El que, a decir verdad, no va nada bien aunque todo puede cambiar, porque al margen de los líderes y los candidatos hay algo que Rosa debe pensar: que este país necesita del centro y que juntos UPyD y Ciudadanos tienen una histórica oportunidad.

Sí, querido Luís, marca blanca, marca negra, lo importante, como diría Felipe Gonzalez, es que cace ratones. O que, a pesar de los caracteres opuestos de sus líderes y los defectos y errores que existen en los dos partidos, lo importante es el interés general de España y la excelente oportunidad que les brinda este curso electoral. Es verdad que lo de la candidatura de Rosa Díez a la alcaldía de Madrid ella lo puede considerar hasta un insulto, pero sería todo un puestazo en la capital del Reino y en el escalafón del Estado. Sobre todo si a UPyD las cosas no le van nada bien en las elecciones andaluzas del 22 de marzo y por el contrario a Ciudadanos les sale mejor el reto del Sur. Eso tendría efectos demoledores para UPyD en Madrid y no digamos, en septiembre, en Cataluña camino de las generales de noviembre.

Adivina, adivinanza, ¿quién ha corrido la voz de que Rosa Díez puede ser alcaldesa de Madrid? Ése es un secreto de estado que nunca revelaré. No es la primera vez que Rosa suena para ser candidata a la alcaldía de Madrid. Podría incluso intentarlo sin el apoyo de Ciudadanos y para sorprender a Albert. Y, en ese caso, ¿que hacemos con las primarias de UPyD? Pues que le pregunten a Carmona o a Felipe Gonzalez que son expertos en esas lides por lo que se ve y se lee. Gato blanco, marca negra, terremotos por sorpresa, otra fuga de Esperanza y perdido el Chino Glez.