American Sniper

Fotograma del film 'American Sniper', de Clint Eastwood |

Antes de comenzar la ceremonia de los Oscar de Hollywood las taquillas de los Estados Unidos ya tenían un claro ganador: American Sniper. ‘El francotirador’ de la guerra de Irak, el soldado americano que abatió a mas de mil enemigos -mujeres y niños terroristas incluidos-, presentado como un héroe por Clint Eastwood, el autor de la película basada en historia real de un francotirador que llegó a abatir alguna de sus víctimas a la distancia de casi dos kilómetros.

La polémica, gane o no la estatuilla dorada frente a Boyhood o Birdman, está servida porque con ella, y la imagen de un despiadado cazador a larga distancia, se recupera la polémica de la guerra de Irak y el debate sobre si un hombre que mata de semejante manera es un héroe o un canalla que además disfruta al matar con semejante frialdad.

Pero ocurre que American Sniper aparece en las pantallas americanas en el momento en lo que los Estados Unidos están preparando, de la mano de su presidente y comandante en jefe, Barack Obama, un nuevo desembarco de fuerzas terrestres en Irak para combatir las atrocidades del Estado Islámico terrorista. El que pasea por calles de Mosul a sus víctimas enjauladas para degollarlas o quemarlas vivas ante los enfurecidos seguidores del mal y los cómplices del yihadismo internacional.

También el cine francés ha otorgado los Cesar a la película de ‘Timbuctu’, que narra los desmanes de otro ejército terrorista islámico como el de Boko Haram, y de sus cómplices de Al Qaeda, en el ataque brutal que lanzaron contra la ciudad de Tombuctú. Lo que en París recuerda a los crímenes de Charlie Hebdo y que constituyen acciones similares a las llevadas a cabo en Libia contra 40 egipcios coptos degollados por los fanáticos del Islam.

Si Clint Eastwood hubiera llegado a tiempo de situar a su francotirador en la cercanía de los asesinos degolladores del nuevo terrorismo militarizado, y este hubiera abatido, uno a uno, a todos los degolladores y carceleros de las jaulas, el clamor en favor de American Sniper habría dado la vuelta al mundo y el Oscar a la mejor película y el mejor actor habrían caído en las manos de este gran cineasta y actor que es Eastwood.

Sin duda Eastwood es el rey de ‘la venganza’ y el que mejor maneja los resortes del vengador -‘Sin perdón’, ‘Harry el sucio’, etc-, bueno frente a los más despiadados intérpretes del mal. Y el que muy bien sabe que en las películas de patriotismo americano hay, en las taquillas y económicamente hablando, todo un filón. Tal y como lo prueban los 300 millones de dólares recaudados por American Sniper en sus estrenos que se van a prolongar, mientras sus más directos competidores apenas llegan a los 50 millones de dólares. Una minucia frente a American Sniper sobre todo si los EE.UU. se lanzan de nuevo a la guerra de Irak.