Monedero enseña la factura

Lo bueno si breve dos veces bueno. Por ello vamos a ofrecer aquí unos apuntes sobre el llamado 'caso Monedero'. El profesor de la Complutense y dirigente y fundador de Podemos Juan Carlos Monedero ha presentado, por fin, la factura de los 425.000 euros que recibió por sus trabajos de asesoría al grupo Alba de países americanos y que le ha pagado el Banco Alba. Pero que no justificó el verdadero motivo de tan abultado pago porque él no es experto en derecho ni en cuestiones monetarias tal y como se desprende de lo aludido en la famosa y tardía factura.

Llega tarde la factura, como lo ha reconocido Monedero, pero eso cierra el capítulo de su pretendida irregularidad fiscal. Por otra parte ni Monedero ni ningún otro ciudadano está obligado a presentar sus contratos laborales a la Hacienda pública y mucho menos sus informes de asesoría porque son de quienes los pagan, y no para ofrecerlos a todo el mundo. De ahí que decir ahora que Monedero no presenta contratos ni informes es una manipulación burda porque no se corresponde con ninguna obligación fiscal.

Asimismo está claro que Monedero ha pagado sus impuestos y que al final y con una declaración complementaria lo hizo como persona física y no a través de una sociedad instrumental, aunque está claro que debió hacerlo así desde el principio para no buscarle atajos a Hacienda. Y quizás lo único que falte por aclarar en este asunto son las fechas de la factura, de los trabajos y del pago, aunque no parece que ello pueda abrir una nueva polémica. Como hay que investigar por que Hacienda envío a su casa a agentes policiacos.

Por otra parte está claro el mal uso que el ministro Montoro ha hecho de este caso y las filtraciones a los medios que sobre la fiscalidad y las cuentas privadas de Monedero se han hecho de manera intencionada por no se sabe quién, aunque se presume el por quién. Las palabras de Montoro contra las que Monedero ha presentado denuncia judicial por atentado a su intimidad son de todo punto inaceptables, así como las declaraciones desde Moncloa de la vicepresidenta Soraya, la que siempre se niega a hablar desde la sala de prensa de Moncloa sobre el sinfín de escándalos de corrupción del PP.

Todo este episodio que la prensa conservadora ha presentado a bombo y platillo, ha desgastado la imagen política de Monedero, quien ayer insinuó que se quedará durante algún tiempo en un segundo plano. Sus sobre actuaciones ante los medios y la mala cara que le puso Iglesias al final del acto explican su difícil situación, porque en el ambiente queda el hecho de que aunque rectifico su declaración de Hacienda al principio pretendió eludir pagos y sobre su pretendido conocimiento monetario no dijo la verdad.

Ahora falta por saber qué lectura de todo ello hacen y harán los miembros y seguidores de Podemos y qué es lo que piensan los ciudadanos en general. Pero este episodio a Podemos le hizo daño. Aunque no se sabrá hasta que se abran las urnas en las citas electorales anunciadas que están al llegar.