Adiós a la Convención del PP que nunca existió

Se acabó la Convención del PP en Madrid y todavía no sabemos para qué se han reunido. Y lo que es peor, puede que los militantes y dirigentes del PP hayan salido de la cita madrileña más preocupados de lo que estaban, tras el triunfo de Syriza en Grecia y el anuncio inminente de elecciones en Andalucía, donde los populares no lo tienen nada bien.

Entonces ¿para qué ha servido la Convención? Pues puede que para ser sermoneados por un Aznar enfadado, o para esconderse de Bárcenas que se convirtió en ‘el convidado de piedra’ inesperado. Porque si la cita era para calentar las elecciones municipales y locales del mes de mayo tampoco les ha servido de mucho esta reunión por dos motivos: primero, porque Rajoy no ha querido desvelar el nombre de sus candidatos en Madrid y Valencia, Comunidades donde se van a librar la mayor batalla política; y en segundo lugar porque los comicios de mayo no serán los primeros, sino más bien los andaluces adelantados que serán convocados hoy por Susana Díaz y donde el PP puede cosechar su primera derrota del año.

Si a ello le sumamos la expectación de las elecciones griegas, que van a ocupar los primeros planos de la actualidad y medios de comunicación, pues ya dirán en el PP para que les ha servido este cónclave sin contenido político alguno, y en cuya apertura apareció el fantasma de Bárcenas, luego siguieron la bronca de Aznar y los insultos de la AVT (llamando traidores al Gobierno y al PP), y finalmente llegó la hora de los griegos que eclipsó todo lo demás.

Y seguimos preguntando ¿cuál es el mensaje que ha mandado Rajoy a los suyos y a los ciudadanos en general? Pues que el PP es el único partido que puede derrotar a Podemos en España -‘no nos podemos jugar el futuro a la ruleta rusa del populismo’, dijo Rajoy-, lo que es un manera a la española de meter miedo al electorado, y también de ningunear al PSOE, cosa que le interesa al PP, para presentarse frente a Pablo Iglesias como la alternativa de ‘la estabilidad’. Asimismo, Rajoy ha querido apropiarse de la palabra ‘cambio’ y ha dicho que el PP es ‘el cambio hacia la prosperidad’, aunque la pregunta es: ¿para cuándo y a qué velocidad llegará la prosperidad?

Sin embargo, las elecciones generales están muy lejos, en noviembre según prometió Rajoy, y lo que tenemos a la vista son los comicios griegos y el triunfo de Syriza. Y en España y a corto plazo las elecciones autonómicas de Andalucía, donde el PP puede salir derrotado. Entre otras cosas porque su candidato Juan Manuel Moreno, no ha tenido tiempo de alcanzar cotas de liderazgo y de notoriedad frente a la exultante actividad de Susana Díaz, y la que será sorprendente aparición de Podemos en el Sur. Allí donde una de las primeras encuestas -de La Sexta TV- le ofrecían a los seguidores de Pablo Iglesias el tercer lugar con un 15 % de votos, detrás del PSOE con casi el 40 % y del PP con casi el 30%, quedando IU en cuarto lugar con el 8% del electorado.

Y sabiendo todo esto nos preguntamos: ¿por qué Cospedal no le ha dado a Juanma Moreno un protagonismo especial y destacado en la Convención? Pues porque a Moreno lo nombró Rajoy en contra de Cospedal, y porque a Rajoy lo único que le preocupa es Bárcenas y lo que pueda hacer el juez Ruz, tras las últimas declaraciones del extesorero del PP, como podría ser una cita en el Tribunal Supremo para que Rajoy acuda a declarar, lo que sería un espectáculo fatal para el Partido Popular.

Las perspectivas de las elecciones andaluzas son malas para el PP -porque ganó los anteriores comicios, aunque gobernaron PSOE e IU- y puede que también malas para IU. Y veremos lo que ocurre porque todavía se podrían mover los resultados que anuncian las encuestas a la vista de lo pasado en Grecia en beneficio de Podemos, que está exultante con lo ocurrido ahora en Atenas, que espera llenar la Puerta del Sol en Madrid el día 31, y que ha vuelto a reunir a miles de personas en Valencia el pasado fin de semana.

O sea que, a partir de ahora, al PP solo le quedan dos trabajos urgentes por delante: las elecciones andaluzas y el nombramiento de candidatos para las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo. Una cita está en la que todavía pueden saltar chispas si Fabra y Barberá en Valencia no repiten, y si Aguirre y González no logran las candidaturas de Madrid. ¿Qué va a pasar? Nadie lo sabe en el PP porque la democracia interna del partido se limita al ‘dedo mágico’ de Rajoy, como en su día lo fue el de Aznar. Por ello, y ante la falta de democracia interna, la Convención de Madrid no ha servido para nada, ni siquiera para movilizar y entusiasmar a los suyos como era de esperar.