Bárcenas y Aznar en la Convención del PP

Con la frialdad que le caracteriza, Luis Bárcenas ha salido de la cárcel de Soto del Real con una amplia sonrisa y diríase que sin rencor, hasta el punto de afirmar que el PP es ‘el partido que debe gobernar España’. Que es lo que hoy va a repetir su admirada María Dolores Cospedal. Y desde luego ese gran tribuno de mirada intensa y cara de pocos amigos que se llama José María Aznar. Sin duda el héroe de la jornada inaugural de la Convención del PP de la que el domingo saldrán henchidos de entusiasmo los participantes, seguros de que van a ganar todas las elecciones que se celebren en 2015, que no son pocas.

Es tal la euforia que el ministro De Guindos, para calentar motores, ya ha dicho que España en 2015 crecerá no al 2% sino ¡al 3 %! entre otras cosas gracias a los miles de millones que Mario Draghi, el super Mario del BCE, va a repartir por toda la geografía europea. Y no digamos el fervorín que se va a organizar en la Convención cuando veamos a Aznar y Rajoy juntos y al expresidente hablando de los ‘principios y los valores’ y dando caña a Iglesias, Mas, Sánchez, Maduro, Castro y a todo el que se ponga a tiro.

Los aplausos de la Convención tronarán tras el discurso de Aznar. Y vamos a ver si la Condesa de Bombay, la Esperanza Aguirre de mis entretelas, osa pedirle a Rajoy que la nombre de una vez candidata a la alcaldía de Madrid. Cosa que se está poniendo cruda porque la Guardia Civil está registrando la sede de la Comunidad de Madrid, donde al Chino Glez., o el chino Ignacio González el de la coleta blanca, no le llega la camisa al cuello porque lo de las Púnicas y el ático marbellí puede ser poca cosa con lo que está por salir. Y que no se olvide la Benemérita de registrar también el Canal de Isabel II y todos los contratos publicitarios, sin excepción, porque queda mucho por salir de lo que hay en la libreta Moleskine de Paco Granados, otro que aún está en prisión pero al que, de momento, no dejan salir.

Oyendo a Bárcenas, tan lucido y sonriente, alguien podría pensar que hay pacto secreto entre él y Rajoy, y que por eso lo han dejado salir del trullo. De momento, Luis Bárcenas ha dicho que él ha sido fuerte tal y como se lo recomendó Mariano, y aunque aparenta no guardar rencor a nadie en el PP, esa frialdad, lejos de tranquilizar a algunos, habrá provocado escalofríos en el palacio de la Moncloa y en Génova 13 como si temieran que, después de 19 meses de cárcel y reflexión, Bárcenas se comerá el plato de su venganza en el momento adecuado -electoralmente hablando- y con una calculada frialdad.

En todo caso, en las plazas de los debates variados convocados durante la Convención del PP hay dos asuntos que brillan por su ausencia como son: la democracia interna del partido -elecciones de líderes y cargos por los militantes, o las primarias para elegir candidatos, etc-, cuestiones que ya han arreglado el resto de los partidos políticos con la sola excepción del PP; y la corrupción, un asunto que solo tangencialmente se aborda con las alusiones relativas a la transparencia y regeneración, pero sin entrar en el fondo de la cuestión y en los casos que afectan al PP.

Sin embargo, la salida de Bárcenas de la cárcel hará, les guste o no, que el fantasma de la corrupción circule por pasillos y plazas de la Convención, que ha tenido la ‘mala suerte’ de que ambos acontecimientos coincidan en el mismo tiempo y ocupen portadas simultáneas en los medios públicos y privados de comunicación.

Bárcenas, con libertad de movimientos, la puede armar de manera directa o indirecta filtrando los papeles y pruebas que dice tener a buen recaudo por lo que pudiera pasar. En la Moncloa lo saben y en Génova 13 también, y unos -empezando por Rajoy- están mas acogotados que otros por más que saben que el extesorero no es tanto y que no levantará el velo de cualquier asunto que lo pueda inculpar a él por la vía penal. Lo dijo nada más salir de la cárcel para quien lo quiera saber e interpretar. Aviso a navegantes de la cúpula del Gobierno y del Partido Popular.