Arriola es un ‘friki’

Pedro Arriola, el primer asesor de Rajoy y oráculo electoral del PP no da ni una de un tiempo a esta parte y es, en opinión de muchos dirigentes de este partido, culpable del ‘liderazgo ausente’ de Rajoy y de la teoría del control de los tiempos que, a fin de cuentas, ha acabado paralizando al presidente del Gobierno y del PP, quien ahora llega tarde y mal a sus citas electorales.

¿Acaso no fue Arriola quien dijo que los de Podemos eran unos ‘frikis’? Pues sí, fue él, y se ha lucido porque son muchas las encuestas que ponen a esos frikis como los ganadores de las elecciones generales de 2015. O sea, que una cosa es hacer encuestas de salón y otra contactar con la realidad y saber lo que de verdad ocurre y no solo lo que les gusta oír a los poderosos. De ahí que Arriola y su equipo de analistas políticos y electorales del PP están acabados y necesitan una renovación en profundidad, porque se han quedado viejos, nos las ven y están induciendo a Rajoy y al PP a un error garrafal.

Por ejemplo ¿cuál es la estrategia de Arriola frente a la corrupción, que no cesa del PP? No se sabe, pero sea cual fuere ya ha fracasado porque estos casos de corrupción no cesan de dar vueltas por todo el país, y además no dejan de crecer.

O ¿acaso Arriola está pensando en la retirada de Rajoy y el lanzamiento de Soraya como la candidata del PP para las elecciones generales? De ser así y de convertirse eso en posibilidad podría darse el caso de que dos mujeres, Soraya y Susana (Díaz) podrían ser por PP y PSOE candidatas respectivas a la presidencia del Gobierno de España, el sueño ya fallido de Esperanza Aguirre. Como podría darse el caso de que Soraya y Susana fueran las dos artífices, a primeros de 2016, del gobierno de la ‘gran coalición’.

Pero volviendo al oráculo, lo peor de Arriola es su mensaje taimado del ‘enorme voto oculto’ del PP, que ya veremos si es tan ‘enorme’ y tan oculto, no vaya a ser que no exista y que, a fin de cuentas, se confirme que el primer problema en los populares es el escaso liderazgo de su presidente Rajoy. El que se ha pasado, por consejo de Arriola suponemos, casi toda la legislatura fuera de los focos de los medios de comunicación, sin pisar una ciudad o pueblo, sin visitar los platós de tv y, por supuesto, completamente fuera de Internet, que es donde se va a librar la verdadera batalla electoral de 2015, en sus cuatro citas electorales que están a punto de comenzar.

Otra de las últimas gracias de Arriola ha sido la de mediar él entre Rajoy y Aznar para recuperar al expresidente del Gobierno para la Convención del PP de este fin de semana, tras decirle a Mariano que había que agitar a las bases electorales del PP, empezando por el ala derecha más conservadora en pos de desinflar los movimientos de Vox.

Olvidándose Arriola que no es en la derecha donde se ganan las elecciones sino en el centro y ese centro es el que puede ocupar pronto Ciudadanos si Rosa Díaz sigue haciendo el canelo como lo hizo el otro día en la Puerta del Sol de Madrid, donde la jefa de UPyD convocó una manifestación para pedir la dimisión de Rajoy a la que solo fueron un puñado de seguidores de su partido. Lo que da idea del desastre paulatino en el que Diez no cesa de meter a UPyD, y el desconcierto que exhibe con sus ocurrencias infantiles.

En todo caso, éste no es tiempo para adivinos ni para oráculos. Más bien un tiempo para las casas de apuestas de Londres sobre lo que va a ocurrir en España en las cuatro elecciones (las andaluzas, municipales y autonómicas, catalanas y generales), que se van a celebrar a lo largo de 2015. Porque el que presuma saber lo que va a ocurrir en este país o es tonto de capirote o pretende engañar a alguien con su predicción, porque al día de hoy es de todo punto imposible adivinar el presente/futuro político español. De ahí que el ‘friki’ es Arriola, a quien Rajoy debería adelantar la jubilación.