Urkullu y Mas, los Santos Inocentes

Bonito día han escogido Urkullu y Mas para hablar de la independencia de Cataluña y del País Vasco. El día de los Santos Inocentes, lo que les viene al pelo porque inocentes parecen como políticos y camino van de su gran inocentada. Porque este país y Europa menos, no están para aventuras de mini patrias de unas élites aburguesadas que juegan a la independencia a sabiendas que es una quimera, o anhelo sin solución, por más que a ellos les sirva para mantener al servicio de su protagonismo y poder regional una cuota de votantes que, lejos de ir a más, van a menos, como se ha visto en las últimas encuestas electorales.

En efecto, CiU y PNV pierden votos y apoyos cada vez que se acercan al precipicio de la independencia como lo ha pretendido Artur Mas durante su fallida, ilegal y no democrática Consulta del 9N. ¿Por qué? Pues sobre todo porque el discurso de ‘España nos roba’ y con la independencia Cataluña iría económicamente mejor, resultó falso, porque serían expulsados de la UE y perderían el comercio y un sin fin de ventajas que tienen dentro de España. Para empezar, un mercado consolidado desde hace siglos con más de 40 millones de españoles, que para los vascos son más de 45 millones.

De manera que el discurso de más independencia es igual a más progreso y más mejora económica ha resultado falso. Y para colmo se les ha cruzado en el camino Podemos que piden más democracia y progresismo, un nuevo modelo para la política, y una política económica y social muy diferentes a la que practican Rajoy, Mas y Urkullu tras la senda de mamá Merkel y bajo la vigilancia de Juncker y Draghi, dos conservadores funcionarios al frente de la Comisión y del BCE.

De lo que se deduce que Mas y Urkullu están ahora más lejos que antes de la independencia. Y no se entiende que el vasco se suba a estas altura al carro fracasado de Mas, cuando el gobierno vasco y el PNV habían sido más prudentes por la cuenta política y económica que les trae, y visto lo que estaba ocurriendo en Cataluña donde los mas independentistas de ERC se adelantaban a CiU, como los de Bildu se acercaban peligrosamente a los del PNV.

Pero he aquí que apareció en la escena el comandante Pablo Iglesias, y como dice la canción, ‘mandó a parar’. Y Podemos subió en los sondeos electorales de Cataluña y del País Vasco con mucha fuerza, y sobre todo con vistas a las elecciones generales donde PNV y CIU puede reducir mucho su presencia en Madrid y no ser importantes para formar nuevas mayorías en un Parlamento que será difícil de controlar si, finalmente, se pasa del bipartidismo al ‘tripartidismo’.

Lo de jugar al fútbol entre catalanes y vascos está muy bien y puede ser muy divertido en una liga regional solo para dos. Pero eso no les sirve para nada, y menos aún si se quedan fuera de la Liga de España y no digamos de la Champion de la UE. Y ellos lo saben y por más que celebren su fiesta en el día premonitorio de los Santos Inocentes todo apunta a que sus planes no les van a salir nada bien.

Podría darse el caso incluso de que Artur Mas haya disparado demasiado pronto la bala de plata de la independencia, que resultó ser un disparo de fogueo sin ninguna consecuencia, por lo que tendrán que espera otros 300 años para volverlo a intentar. Y, claro, dice Mas que Podemos es ahora el caballo de Troya del españolismo nacional. Mas no se entera de nada, lo que de verdad quieren los catalanes es salir de la crisis -y no de España y de la UE- y mejorar sus condiciones de vida y su situación familiar y la de sus hijos que son los auténticos inocentes que no tienen un futuro claro ni digno en el que confiar.