El pequeño Nicolás se puede escapar

Sería maravilloso que el pequeño Nicolás desapareciera y que esta mañana dejara al juez, fiscal, abogado del Estado y medios de comunicación con dos palmos de narices y a la espera imposible de este genio del timo, cuyas andanzas no cesan de crecer y asombrar. Ahora bien ¿se imaginan que Fran Nicolás se diera a la fuga y se ocultara en otro país haciendo misteriosas apariciones por youtube e internet y volviendo locos a la política judicial, a la de asuntos internos, la Interpol y el CNI?

Acabaría convirtiéndose en un héroe juvenil, un Harry Potter del timo nacional, un Bart Simpson de alta escuela, un perverso Oliver Twist, o un astuto Jim Hawkins escapado de la Isla del Tesoro que regenta el pirata de la pata de palo John Silver, ‘el largo’. Adivina, adivinanza, ¿dónde está y se oculta Nicolás? Vamos a ver si hace acto de presencia en el juzgado, o si aparece disfrazado o si monta a las puertas del tribunal su gran espectáculo mediático mintiendo y desmintiendo hasta la saciedad, y todo ello por más que el cerco sobre sus andanzas, imposturas y falsificaciones se va cerrando a sus espaldas y sus cazadores piensan que no tiene escapatoria, que se va a rendir y se va a derrumbar.

Veremos, porque, si sufre un ataque de megalomanía como dicen algunos, el pequeño Nicolás, que tiene asustados a más de uno, podría echar a volar su imaginación ante el juez, sacar más SMS, citar nombres nuevos cercanos al más alto poder -¿un marido político/famoso?- y hacer algún gesto amenazante relativo a los festejos de la mansión de El Viso, que este artista usaba para sus andanzas y donde está por ver si hay asuntos relativos a la erótica del poder.

Ayer, el inefable Arturo Fernández -otro pretoriano de Esperanza Aguirre-, dimitió de la CEIM por un sinfín de motivos, y ahí incluido el ridículo que hizo apadrinando al pequeño Nicolás, quien al parecer le tomó el pelo con una transferencia de cuatro millones de euros que el chico dijo que le iba a ingresar en las cuentas del empresario y que nunca llegó. Arturo, el de la siesta, el carnero y el protector de la esposa del Chino Glez. de la coleta blanca, es otro primo que cayó en las redes de Nicolás, quien todavía guarda algunos ases en su ancha manga de prestidigitador.

No en vano aún tiene cosas que contar, como lo avanzó en sus alusiones con Villar Mir -con quien sale en las fotos- y su yerno Javier López Madrid, otro de la banda del Chino Glez., a quien Nicolás metió en una presunta desavenencia entre los entonces Príncipes Felipe y Letizia, los que, y ello es cierto, han frecuentado a este López Madrid, hoy imputado en Bankia -donde lo colocó el Chino Glez.- y tocado en las tarjetas negras de Caja Madrid, entre otras aventuras que aún le esperan a este personaje amigo que fue también de Paco Granados, el púnico que hoy está en prisión.

Si se fuga Nicolás en este país se va a armar. Y no porque sea un delincuente de altos vuelos, que no lo es, si no un timador asombroso y descarado. Pero el ridículo que iba a hacer más de uno con la fuga del pequeño Nicolás recordaría en algo -aunque guardando las distancias- a aquella otra fuga del exdirector general de la Guardia Civil, Luis Roldán, también conocido en Asia como el ‘capitán khan’.

Es lo mejor que le podría ocurrir al protegido del ministro De Guindos, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, de quien se cuenta que el otro día se echó a llorar recordando las andanzas de su amigo Nicolás. Las mismas que tienen en vilo a La vice Soraya y a su adjunta María Pico, de quien se dice que fue la que denunció a Nicolás, aunque él cuenta lo contrario, que fue Soraya la que lo fichó. De momento una cosa es cierta: ¿por qué la Moncloa ha personado al abogado del Estado en la causa de Nicolás y no en las de Pujol, Blesa o Rato?

De manera que ya se verá lo que pasa hoy ante el juez, si Nicolás se derrumba y se echa a llorar haciéndose el niño equivocado que jugó a lo que no debía, o si incluso se pone flamenco y algo amenazante. Y no digamos si no se presenta ante el juez, lo que sería maravilloso para animar estos días tristes de la Navidad. Si el pequeño Nicolás se da a la fuga, ahora o en los próximos días, para aumentar su leyenda y perderse en Brasil con el Dioni y algunos otros artistas de la farándula nacional, eso sí que sería un notición. De hecho ha llamado la atención que Obama y Castro no hayan recurrido a los buenos oficios de Nicolás para arreglar el problema diplomático entre Estados Unidos y Cuba, porque se le adelantó el Papa Francisco a quien, si se lo pidiera Nicolás, el Pontífice le otorgaría su perdón y le diría: ‘Nicolás, sé bueno y vete en paz’.