Soraya toma el mando

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha tomado el mando del ejército español desplegado en Afganistán, y a punto ha estado de hacerse con el control absoluto de la tropas de la OTAN en la región una vez que esta señora, de armas tomar, no se para en nada ni ante nadie. De hecho ante los viajes y las ausencias políticas de Rajoy es ella la que ‘de facto’ preside y dirige el Gobierno de la nación, mantiene en control de las iniciativas parlamentarias, las relaciones con los grupos de comunicación,  las grandes empresas del Ibex y el control de la Justicia, el Ejército y CNI.

Y bueno sería que Soraya se ocupe también de la dirección del Partido Popular antes de que lo destroce Cospedal, que acaba de declarar que ‘la corrupción es patrimonio de todos’ (sic).  Para que, de paso, Soraya ponga un poco de orden en el PP de Madrid -donde todos los dirigentes están a tiros contra todos- y en los de Valencia, Andalucía y Cataluña, que son las cuatro patas que hoy día mal soportan el peso electoral del PP.

Cuando Rajoy formó su Gobierno en diciembre de 2011 explicó que no había nombrado un vicepresidente económico del Ejecutivo porque ese cargo y la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, los iba a presidir él. Y así ha sido, por lo que podemos decir que Rajoy es el ministro o el vicepresidente de Asuntos Económicos a las órdenes de Soraya, que es la que está al mando y pasa revista a las tropas de Afganistán, mientras Rajoy se reúne con la CEOE y los sindicatos.

Soraya, ‘la niña de Rajoy´, se nos ha hecho mayor y va a por todas. Y no se descarta que un día de estos y si el PP se da un batacazo descomunal en los comicios municipales y autonómicos de la primavera próxima, que Soraya se convierta en la candidata oficial del PP a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales de finales de 2015 o primeros de 2016. Sobre todo si el nogal de la economía que con ímpetu optimista sacude Rajoy no acaba de llenar de nueces los bolsillos de los españoles.

Esa posibilidad de Soraya candidata 2015 ya ha circulado por los medios de comunicación, vuela en los corrillos y entre dirigentes del PP y goza de simpatías en la cúpula del poder político y empresarial del país. E incluso para que fuera redonda podría contar con un golpe de mano espectacular si Rajoy, harto de coles y con la derrota de la primavera en las espaldas, se va -como se fueron en junio y julio Rubalcaba y el Rey Juan Carlos- y ofrece a Soraya la presidencia del Gobierno para el último semestre de legislatura.

Ahora bien para asumir el liderazgo electoral del PP Soraya debería aunar a su actual poder en el Gobierno el control del PP que, aparentemente, está en las manos de su principal adversaria María Dolores de Cospedal que sigue sin dar palo al agua de la organización del PP ni pie con bola en la política. Ahora se le ha ocurrido repartir con el conjunto de los españoles la corrupción del PP (noticia ocultada por TVE) que les estalla por sus cuatro costados, incluida Castilla-La Mancha, lo que un disparate mayúsculo que aumentará la indignación nacional.

Pero claro, Soraya debe de andarse con cuidado y avanzar siempre con la expresa bendición de Rajoy y nunca por su cuenta, aunque en su entorno se percibe una cierta impaciencia. Y además Soraya sabe que hay ministros del entorno personal del presidente  Rajoy -Margallo, Soria y Pastor, etc-que miran con recelo su progresión y su ambición, como sabe que en el PP también tiene poderosos adversarios o posibles competidores como Feijóo, Aguirre o Gallardón.

Ahora bien, de momento la vicepresidenta Soraya ha tomado el mando de las tropas desplegadas en Afganistán y ese gesto y su fotografía tienen un claro valor político que no pasará desapercibido y que se suma a su haber en la carrera presidencial.

Sobre el autor de esta publicación