El ‘pequeño Nicolás’ contra la ‘gran Soraya’

El ‘pequeño Nicolás’, instalado en el plató de Telecinco está arrasando a ‘tomatazos’ y WhatsApps a su amigo de intrigas y fiestas Jaime García-Legaz, el secretario de Estado de Comercio, protegido del ministro Luis de Guindos y ex brazo derecho en FAES de José María Aznar. Pero la cosa del pequeño intrigante y fabulador no se queda ahí porque, una vez que fue detenido y va camino de un proceso judicial al que se ha sumado ni mas ni menos que el CNI –como si no tuvieran nada mejor que hacer-, Nicolás se ha lanzado en tromba contra la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría a la que acusa de ser quien lo metió en misteriosos asuntos de espionaje estatal y, ahora, de buscarle la ruina judicial.

Ahora el ‘pequeño Nicolás’, ante el asombro de los tres pasmarotes que lo interrogan en Telecinco, ha afirmando haberse reunido con Soraya y su jefa de Gabinete, María Pico, en una cafetería de Madrid donde supuestamente recibió instrucciones y contactos con el CNI para sus actividades variadas. En las que se incluyen negocios con empresarios a los que daba cobertura ‘institucional’ Jaime García-Legaz, y donde el joven avispado se sacaba comisiones y negocios de todo orden, amen de los encuentros festivos que el joven artista montaba en ‘su’ chalet de El Viso, en Madrid, donde cazó la instantánea del no menos inefable Arturo Fernández (¡aún presidente de la CEIM!), echando ‘la siesta del carnero’ en infame posición.

El tal Nicolás, Fran para su amigos, parece jugar en este fin de Régimen al que asistimos el rol de un pintoresco Ángel Exterminador, que esta dejando a la altura del betún al Gobierno, La Moncloa, el CNI y la Casa Real, una vez que se han conocido sus andanzas y que lo han elevado al nivel de gran conspirador nacional tras haber sido detenido por seis agentes del asuntos internos de la policía nacional y encarcelado durante 72 –como si fuera un peligroso criminal- antes de pasar a disposición del juez de guardia.

Ahora es la vicepresidenta Soraya, la todopoderosa señora de La Moncloa, la que resulta objeto de toda clase de acusaciones –algunas muy graves- e insidias del tal Nicolás, quien además alardea de tener documentos, pruebas y grabaciones con las que, de verdad o de farol, pretetende atemorizar a sus adversarios a los que ha pedido a través de la televisión un pacto: ‘me retiráis las demandas y me callo’, vino a decir el pájaro con el desparpajo que le caracteriza en televisión.

El chico no se corta un pelo y reacciona con rapidez: ‘ya sabemos que le tenía cariño García-Legáz’ dice un tertuliano, y el puntualiza: ‘cariño no, aprecio’. Luego le preguntan por la demanda por injurias del CNI y dice,

entre los aplausos del público: ‘me demandan a mí y no hacen nadas contra los ataques a España de Artur Mas’ (sic). Luego le enseñan un vídeo de Cospedal donde lo critica a él y responde el angelito: ‘bueno ya sabemos como son las declaraciones en diferido de Cospedal’. Y lo mismo viene a decir de Ana Botella, mientras enseña correos digitales de sus tratos con el secretario de Estado para subir de rango a un policía municipal amigo suyo al tiempo que insinúa que Botella tenía en su escolta un topo ‘peligroso’, etcétera.

Por lo que se ve el malvado Bart Simpson es solo un aprendiz al lado del ‘pequeño Nicolás’ quien no para de insinuar que tiene pruebas que van a escandalizar a mas de uno, y mientras pone a escurrir al aún secretario de las Infantas García Revenga, y se pavonea de que fue el Rey Juan Carlos quien lo llamó a él a su teléfono particular y no al revés.

Dicen los portugueses que ‘no hay enemigo pequeño’, y este ya no es tan pequeño aunque falta por ver si es enemigo de cierto nivel o solamente un fabulador que hace subir las audiencias de Telecinco ante el asombro de los espectadores y de sus entrevistadores. Y no digamos el asombro de quienes hayan podido tener algún tipo de contacto con él, porque no saben si están en su grabadora o solo en su imaginación. Y en menuda trampa ha metido el ‘pequeño Nicolás’ a la ‘gran Soraya’ con sus últimas acusaciones a la vicepresidenta, porque si calla la ‘vice’, otorgará, pero si presenta demanda la fama de Nicolás subirá como la espuma y vuelta a empezar, mientras el pajarito sigue lanzando tomatazos a su amigo García-Legaz.

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