Podemos, Arturo, Aguirre, De Guindos, Margallo y Costos

Ya tenemos tres en uno. A Podemos, Ganemos y Sumando Podemos, y ya tenemos a dos Pablos y ambos eurodiputados peleándose por el liderazgo: Pablo Iglesias y Pablo Echenique. El primero defendiendo una secretaría general para él y el segundo en pos de un triunvirato -César, Craso y Pompeyo- en el incipiente partido y cuando aún no han decidido si se presentarán o no a las elecciones municipales, lo que sería un error muy grave -deberían al menos acudir a todas las capitales de provincias y las grandes ciudades-, porque la vida municipal es la que está pegada a los ciudadanos de los que ellos se reclaman como su principal base de apoyo.

Pero no, Pablo Iglesias se ve de presidente del Gobierno y su núcleo duro se ven todos de ministros y eso de la vida local ya les parece muy poca cosa. Pues sí que empezamos bien, y encima con querellas-espectáculo en los tribunales contra políticos de ‘la casta’ y ‘periodistas’ disidentes, y encima sin llevar los papeles en regla como en el acto fallido de conciliación con Esperanza Aguirre, la condesa de Bombay, que se agarra a un clavo ardiendo con tal de salir en una foto aunque llueva o granice.

Menuda es la lideresa y su amigo el tal Arturo Fernández presidente de esa cosa que es la CEIM, que no dimite por nada del mundo a pesar de que le han pillado con los gastos de la tarjeta negra de Caja Madrid, los gastos en reuniones del PP a cargo de la patronal, su imputación en Bankia, sus deudas a la seguridad social o el pago en negro a parte de sus empleados. Vamos, una prenda de abrigo para cualquier día del año.

Y encima, el cuñado de Arturo es el famoso Díaz Ferrán, que lo metió en la patronal desde la presidencia de la CEOE, y además tenia como vicepresidenta de la CEIM a la esposa del chino de la coleta blanca, Lourdes Cavero, a la que se llevaba de gorra a la reuniones europeas del PP. Y nada, ahí está el tal Arturo, el del cuello uro, que no dimite por nada del mundo sin que se le caiga la cara de vergüenza a él y a los que le apoyan y ahí empezando por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, quien se debería marchar si no consigue que se vaya inmediatamente el caradura de la CEIM.

En fin, entre esto y el espectáculo de los nacionalistas catalanes que ya no saben por dónde tirar tenemos cuerda para rato. Y hablando de Rato, menudo futuro procesal el que tiene por delante el exvicepresidente del Gobierno de Aznar y exDirector del Fondo Monetario Internacional. Hasta el propio Luis De Guindos, que se irá de este Gobierno de Rajoy sin dejar un solo amigo a su alrededor -‘que les den por el…’ dirá-, ha dejado caer en el pozo de sus desgracias a don Rodrigo el que fuera su patrón. Y todavía dice que se ‘le revuelven las tripas’ al ver el despilfarro de las tarjetas negras de Caja Madrid. Pero al ministro de Economía no se le revolvían las tripas cuando ocurrió el gran atraco mundial de Lehman Brothers, entidad que De Guindos representaba en España. Ni el día en el que Romay Beccaría -según fuentes fidedignas- ‘coordinó’ su entrada en el gobierno de Rajoy.

España está patas arriba, y solo faltaría saber que un ministro del Gobierno de Rajoy le ha dado una paliza a su mujer, como al parecer se cuenta en la conversación erótica y festiva que Alicia Sánchez Camacho y la exnovia de Pujol Ferrusola se autograbaron en aquella comida con Victoria Álvarez -otra pajarita que tal baila- en el restaurante La Camarga de Barcelona, donde parece ser que hay tortas por comer en la misma mesa que estas dos y con micrófonos incorporados, o muertos entre las flores.

En realidad aquí casi nunca pasa nada. Mas no dimite, Aguirre sigue dando la vara por los tribunales, Pablo Iglesias no quiere pactar con Pablo Echenique en Podemos, Arturo no se va de la CEIM por nada del mundo, y De Guindos dice que España ya ha salido de la crisis o está a punto de salir, y que somos el ejemplo de Europa, es decir como dijo Zapatero, el país con la mejor banca del mundo, que juega la Champions. Y si no atentos todos al ministro García Margallo que le está echando en la ONU un pulso a Turquía para ver quién se sienta en el Consejo de Seguridad de la ONU. La ultima vez que lo hizo España fue de la mano de Ana Palacio, que se lució pidiendo el inmediato arranque de la guerra ilegal de Irak, ante el asombro del propio Colin Powell, quien por lo menos disimulaba con las fotos falsas de las armas de destrucción masiva y móviles, en una pésima reedición de las fotos de los misiles de Cuba.

Y hablando de EE.UU. vamos a terminar felicitando al embajador de USA en Madrid, James Costos, que ha tenido la ‘delicadeza’ de no querer comentar la crisis catalana para decir que es ‘un asunto interno’ de España, que es lo mismo que dijo el general y exsecretario de Estado USA del golpe de Estado del 23-F, mientras toda Europa daba su apoyo a la Constitución Española. O sea que Costos quiere que se traslade el famoso ‘escudo anti misiles’ a Barcelona, cuando Cataluña sea independiente. Muy bonito y muy apropiado. The New York Times, imaginamos que inspirado por Costos, publicó un editorial a favor del derecho de autodeterminación de Cataluña que está prohibido en los EE.UU., como se vio en su guerra de secesión.