Septiembre negro

Se murió el presidente del Banco Santander Emilio Botín y a los pocos días falleció el presidente del Corte Inglés Isidoro Álvarez. Ahora acaba de morir Miguel Boyer, el que fuera ministro de Economía de los primeros gobiernos Felipe González, el hombre que nacionalizó el Grupo Rumasa de José María Ruiz Mateos y el político socialista que sorprendió con su relación y posterior boda con Isabel Preyler, la entonces reina de corazones del periodismo rosa y exmujer de Julio Iglesias y del marqués de Griñón. Boyer fue, sin duda, una persona muy especial dotada de talento que se alejó de la política socialista y reapareció unos años más tarde en el entorno de José María Aznar.

Entre tanto en la escena política española no han dejado de llegar grandes noticias como la que ayer mismo hizo pública el Tribunal Constitucional suspendiendo la consulta secesionista catalana del 9N, tras los recursos elevados al TC por el Gobierno de Rajoy y la opinión del Consejo de Estado. Todo ello a la velocidad del rayo y una vez que Artur Mas convocara dicha consulta tan solo dos días antes y unas semanas después de que los escoceses votaran en contra de la escisión del Reino Unido de Gran Bretaña lo que, según el primer ministro David Cameron, hizo ronronear de gusto a la Reina Isabel II.

Mientras tanto y esta vez fulminado por el rayo, cayó en desgracia y dimitió el ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón a pocas horas de que Rajoy le anunciara la retirada de la polémica ley del aborto, que había defendido el ministro Gallardón, quien pasa así a engrosar la lista de dirigentes del PP caídos a los pies de Mariano Rajoy, y donde ya figuran Aznar, Cascos, Rato, Mayor, Pizarro y puede que muy pronto Aguirre, si el juez que instruye su fuga de la policía de tráfico considera que existió delito de desobediencia a la autoridad, y si la ‘divina providencia’ no le da a la lideresa la fuerza física que necesita para continuar.

Y en medio de este inagotable reguero de noticias también hemos asistido a la declaración de Jordi Pujol ante el parlamento catalán en la que tras reiterar su confesión sobre sus cuentas ocultas en los bancos de Andorra se permitió abroncar a los allí presentes y a lanzar una amenaza sobre los escándalos que podrían aparecer si, como insinuaba, él tira de la manta.

La manta enorme y nacional que encubre la corrupción de este país y que, unida a los destrozos de la crisis económica, dio pie a la aparición en la arena política de Podemos, un partido al que las últimas encuestas colocan como tercer partido nacional y a tan solo un punto de PSOE en intención de voto, y por supuesto encima de UPyD que, tras un tormentoso Consejo Político, decidió por fin abrir negociaciones con Ciudadanos para explorar un acuerdo de unidad o de coalición.

¿Y la economía? En septiembre los datos económicos de la UE y de España en particular han enfriado las expectativas de una veloz recuperación del crecimiento en la zona euro, lo que ha obligado a Mario Draghi a tomar medidas expansivas desde el BCE a fin de evitar el riesgo de deflación tras la continua caída de los precios y del consumo en casi toda la UE, y las malas noticias llegadas de Francia e Italia.

Y finalmente en el ámbito internacional, alta tensión de la UE con Rusia a propósito de la crisis de Ucrania y comienzo del ataque aéreo de los aliados de los Estados Unidos contra el llamado Califato o Estado Islámico. Mientras, desde África nos llegan muy malas noticias sobre la extensión de la epidemia del Ébola que se ha llevado la vida de dos ejemplares misiones españoles, que sin duda son el contrapunto de los grandes empresarios y financieros fallecidos en este mismo mes de septiembre, que afortunadamente se acaba con la esperanza de que octubre sea mucho mejor.