Divorcio real

Dice el diario La Repubblica de Italia que los Reyes ‘eméritos’ o ‘padres’ de España don Juan Carlos y doña Sofía están a punto de anunciar su divorcio. En el palacio de la Zarzuela disimulan y no entran al trapo de lo que se considera un rumor, por más que tiene sentido una vez que el Rey abdicó y que la Reina ya no necesita disimular ni hacer alarde de lo que se llamó, como elogio, su ‘profesionalidad’ en el cargo de reina, dada la ya larga separación matrimonial que ‘de facto’ existía entre ambos. Por lo que lo del divorcio real sería una lógica y consecuente decisión. Aunque lo que sí llamaría la atención es que se pusiera en marcha tan sólo tres meses después de la abdicación.

Como entre rumores anda el juego tenemos que recordar que, al inicio de la presidencia de Rajoy, circuló la noticia de que Don Juan Carlos le habría comunicado al presidente del Gobierno su deseo de divorciarse para establecer una relación formal con la princesa Corinna, a lo que Rajoy, con las manos en la cabeza y cara de estupor, respondió al monarca, con todos los respetos, que no era ni el momento ni una buena decisión. Y quizás por eso la tal Corinna forzó su aparición en los medios españoles posando en el ‘Hola’ y El Mundo, como una tigresa adinerada con aires de Matahari -ella presumió de colaborar en operaciones secretas del Estado -, a fin de convertir en realidad lo que en privado, y puede que en la mansión de La Angorilla de El Pardo o en la casa de Londres, parecía una relación estable y enamorada entre la alemana y el monarca español.

Recordemos que sobre la mesa del despacho del Rey, desde que don Juan Carlos pronunció su discurso de abdicación, aparecía un extraño objeto de cristal que posteriormente se dijo que fue un regalo de Corinna al monarca y que el Rey lo puso en la mesa durante tan solemne discurso para enviar un mensaje cifrado a su amada, tal y como publicaron varios medios españoles.

Luego se comentó que la relación entre ambos se había roto y que Corinna tenía un nuevo amor, pero nada de eso se ha confirmado. Como tampoco se pudo confirmar que el Rey llamara a Corinna para informarla de que iba a abdicar, según contaron fuentes próximas al expresidente de Telefónica Juan Villalonga, cuya tercera mujer, la fotógrafa de las poses de Corinna, es buena amiga de la princesa alemana.

Naturalmente, las portadas de El Mundo y del ‘Hola’ cayeron como sendas bombas en el palacio de la Zarzuela, lo que sumado a los escándalos de Urdangarin y los problemas de la Infanta Cristina, así como a la larga enfermedad del monarca y a las presiones del poder económico y de la cúpula del PSOE y del PP -con Felipe González y Mariano Rajoy a la cabeza- facilitaron o forzaron el proceso de abdicación del Rey Juan Carlos, en el que a buen seguro colaboraron con premura y entusiasmo las dos Reinas, Sofía y Letizia. Las mismas que, agradecidas, besaron al monarca en el balcón del Palacio de Oriente una vez que las Cortes Españolas habían proclamado Rey a don Felipe VI.

Desde entonces la agenda de don Juan Carlos ha sido un misterio y nadie ha conseguido una foto del Rey padre con Corinna, que de existir daría la vuelta al mundo a gran velocidad. Sin embargo ha sido el diario La Repubblica de Italia, el diario de Scalfari que lee el Papa Francisco, el que dio la noticia de que el divorcio entre los Reyes Juan Carlos y Sofía estaba al caer. ¿De dónde pudo venir la noticia? Pues de El Vaticano, porque aunque nadie habla a estas alturas de ‘anulación’ de la boda real de ambos monarcas, sí puede ser preceptivo, o motivo de cortesía, que don Juan Carlos haya informado al Papa de su intención de divorciarse y de ahí la noticia aparecida ayer.

O sea, estemos atentos porque tarde o temprano esa liebre, a la que nadie da mucho crédito, puede saltar. Entre otras cosas porque sería muy lógico que en las actuales circunstancias don Juan Carlos y doña Sofía recuperen su plena libertad.