Guante blanco con Pujol

Pues sí que empieza bien el curso político del PP, la propuesta de Rajoy sobre la reforma electoral de las alcaldías va por mal camino y la propuesta de Gallardón de reducir los 1.762 aforamientos a sólo 22 resulta que, en la parte parlamentaria, es inconstitucional -y eso lo desconocía el ministro de Justicia- tal y como reconoce Cospedal, que ahora dice que para los diputados y senadores habrá un aforamiento reducido (sic) a sus actos parlamentarios, o sea Virgencita del Rocío -que diría Báñez- que me quede como estoy.

Y ¿no lo podían haber pensado antes? Sí, pero la coordinación entre el Gobierno y el PP, cosa que debería de hacer alguien con cierta autoridad, no funciona como debiera y menos aún cuando persisten los rumores de cambios en el Gobierno y en la cúpula del PP -no nos vamos a cansar de anunciarlo para que Rajoy no nos pille descuidados- para el día mismo en que Rajoy, que es el único que manda, anuncie con su dedo señalador y sin primarias los candidatos del PP a las alcaldías y Comunidades que entrarán en campaña electoral en abril de 2015.

De manera que reaparece Sorayita en Onda Cero con Carlos Herrera, vestida de serpiente y repintada como Cleopatra, y pide a los nacionalistas de Cataluña que reflexionen sin decir sobre qué. Y así en los ‘madriles’, Dolores y Soraya, que no se pueden ver ni en pintura, se disputan a cara de perro la escena informativa del lunes de pasión y estreno político y otoñal del PP, mientras el inefable Gallardón queda en entredicho, como lo está su ley del aborto, ahora escondida en el baúl de los recuerdos de Rajoy.

Madrid se ha llenado de coches que conducen cabreados y con cara de pocos amigos los que acaban de regresar de vacaciones, y también se ha llenado de rumores sobre un posible pacto secreto entre Rajoy y Mas donde estaría negociándose la cabeza de Pujol, Ferrusola y de los ricos pujolitos a cambio de que Artur Mas se avenga a retirar la consulta secesionista en cuanto la prohíba el Tribunal Constitucional. Se trata de aplicar a los Pujol la misma ceguera de la fiscalía que se le aplica a la infanta Cristina, ambos asuntos disfrazados de la suprema ‘razón de Estado’, un cambio de cromos con la esperada ayuda inestimable del fiscal general Torres Dulce ‘de membrillo’, al que se le están muriendo una tras otra las estrellas de Hollywood que tanto ama a la misma velocidad que él mismo pierde crédito como fiscal imparcial.

Dicen que Pujol cantó su fraude fiscal cuando pensó que Marta Ferrusola, su amada generala, podría ser sometida a una muy dura investigación fiscal y penal. Asuntos todos ellos de los que hoy el ministro Montoro no dirá ni pío, acogiéndose al secreto fiscal que él mismo se salta a la torera cuando le conviene, lanzando insidias e insinuaciones a sus adversarios políticos. Pero todo apunta a que el ex honorable es, por el momento, un intocable.

Y todo ello a pesar del riesgo claro que existe de que los Pujol estén borrando pruebas y rastros y moviendo por todo el mundo su inmensa y misteriosa fortuna, de la que papá Jordi dice que no tiene nada que declarar, lo que no es verdad porque deberá, por lo menos enseñar y explicar, el famoso testamento del que habló en su asombrosa confesión.

O sea que Gallardón manda a la cárcel sin fianza a Bárcenas para que no manipule sus cuentas en el extranjero y deja sueltos a los Pujol para que pongan a salvo su enorme fortuna cuyo origen se ha situado, por muchos, en el 3 % de la corrupción de CIU según Maragall, o en el 5 % según Carod Rovira.

Y puede que ése sea el motivo de la reflexión que Soraya le ha pedido, sin dar más detalles, al Parlamento catalán como diciendo que se deben pensar y mucho lo de la consulta ilegal porque de lo contrario las furias de Torres Dulce y de Gallardón se desatarán contra los Pujol y puede que incluso sobre algunos más. Arturo ¿estás ahí? Pues ojito con lo que haces porque Pujol todavía ha de cantar alguna sardana más.