Pujol, atrasar la investigación y esconder el tesoro

Le importa un bledo Cataluña y ha mentido, como en todo, sobre su deseo de colaborar con la Justicia como prometió el día de su primera confesión, que no será la última. Ahora resulta de Jordi Pujol, el pretendido padre moderno de la patria catalana y adalid de la independencia, no quiere por nada del mundo que la banca de Andorra revele a la Justicia española el volumen de su fortuna y ha puesto querellas y recursos para impedir que en Madrid un juez o un fiscal pronuncie las mágicas palabras de ‘abracadabra’ y se abra la puerta sellada de la cueva de la banda catalana de Alí Babá. Y también para conseguir un aplazamiento a fin de que su gran estafa no enturbie en estos meses el proceso independentista catalán.

Su aspecto y sus gestos enfadados y avaros recuerdan a Gollum, aquel otro personaje de la serie cinematográfica de El Señor de los anillos lanzaba que al cielo lamentos y gruñidos mientras repetía lo de ‘mi tesoro, mi tesoro’ reclamando la posesión del poderoso anillo. Este personaje ha perdido la honra pero por nada del mundo quiere perder el enorme tesoro de dinero acumulado a la sombra del poder, de orígenes seguramente inexplicables -la pretendida herencia de su padre no llegará a tanto- lo que sería a su vez confirmación de la doble estafa de corrupción a los fondos públicos expoliados: una al Estado y Cataluña, y otra puede que a su propio partido, si del famoso 3 %, del que hablaba Maragall, el 1% iba para Convergencia y el 2 % iba para los Pujol.

Y ya se guardarán y mucho los bancos andorranos, país que está bajo la tutela política de Francia y España -y no de Cataluña- de no colaborar con la Justicia española por presiones de los Pujols porque se juegan el cierre y una inspección a fondo de todas sus actividades donde a buen seguro aparecerán otras andanzas de los próceres del independentismo catalán. En realidad hace tiempo que debió desaparecer ese paraíso fiscal sito en el territorio de la UE, y nido de traficantes, delincuentes y corruptos de todo pelaje.

El espectáculo de Pujol, negándose a colaborar con la Justicia y presentando querellas contra la banca de Andorra que esconde su tesoro, o una parte de él, es asombroso y deja asombrados a sus compañeros de CiU y a los demás independentistas de ERC, ICV y CUP, a los que el ex muy honorable les ha dicho que ‘ya verá’ si va o no a declarar ante el Parlamento catalán en septiembre. Sin embargo lo que deberían de hacer los nacionalistas catalanes es personarse todos ellos en las querellas contra los Pujol, el hombre y su clan, que estafaron a Cataluña y que ha dejado en pañales y a la intemperie el pretendido proceso independentista catalán. ¿Cuál será el lema de la Diada del próximo 11 de septiembre?

Desde luego donde Pujol, su esposa Ferrusola y sus hijos van a tener que acudir, y pronto, es ante los jueces y fiscales españoles, así como ante las dependencias de la Hacienda pública. Y cuando antes mucho mejor, para evitar maniobras para la ocultación de pruebas y del dinero acumulado. Y cuidado, mucho cuidado, con el rumor de que Rajoy pueda estar negociado en secreto con Mas una paulatina retirada de la consulta independentista a cambio de no apretarle fiscal y judicialmente las tuerzas a los Pujol porque eso sería el colmo de la inmoralidad política y puede que el fin de Rajoy.

O sea queremos ver a Rajoy pronunciándose sobre el caso y a su ministro de Justicia, Gallardón y al locuaz Fiscal General, Torres Dulce, los tres que fueron tan locuaces para defender a la Infanta Cristina pregonando su inocencia, para que no queden sospechas ni dudas sobre una posible y secreta negociación con Mas sobre los Pujols. Y sobre todo lo que no puede haber en este caso son pérdidas de tiempo como las que ahora pretende Pujol.

Sobre el autor de esta publicación