Repugnante recurso del fiscal Horrach

En su recurso al procesamiento de la Infanta Cristina acordado por el juez José Castro, el fiscal del caso Pedro Horrach ha lanzado contra el magistrado una infame colección de insultos, acusaciones y descalificaciones en las que le viene a decir que es un premeditado prevaricador, que quiere ser famoso y que sigue a los medios de comunicación y incluso lo ha comparado con la Inquisición.

Para justificar su, y esta si que presunta prevaricación, al ponerse del lado de la presunta delincuente, la Infanta Cristina, Horrach –imaginamos que siguiendo las órdenes del fiscal general, Torres Dulce ‘de membrillo’ y del ministro Gallardón (otro fiscal)-, ha recurrido el procesamiento, pero sus modales le delatan porque con su furia se ha pasado veinte pueblos en agresiones, insultos y descalificaciones, en vez de defender el dinero público estafado y la legalidad vigente, como sería su obligación.

Aunque lo mas grave del escrito de Horrach, y de quienes ahora lo jalean desde la extrema derecha, es que su actitud y modales le van a causar un daño a la Monarquía mucho mas grande del que ya les ha causado el caso Noos. Porque mientras desde la Casa del rey Felipe VI se dice que se respeta la independencia judicial, en toda España crece la sospecha de que la Zarzuela y la Moncloa  están preparando, con las diatribas de Horrach, el ambiente para que la Audiencia Provincial de Palma se cargue el procesamiento de la Infanta Cristina, tal y como al parecer figura en un guión escrito desde hace tiempo, y ese sí con evidente prevaricación.

La causa de la República no necesita muchos apoyos políticos para crecer mientras los monárquicos furiosos de los medios de la extrema derecha y la mano larga del Gobierno y de la fiscalía se empeñen en salvar a la Infanta Cristina, por encima y al margen de la ley. Si añadimos los aforamientos de urgencia y recordamos la prohibición de las banderas republicanas en la proclamación de Felipe VI, veremos que la fábrica de republicanos que se acaba de instalar en los mas altos palacios y en los medios políticos y de comunicación afines al PP está trabajando a toda velocidad.

No importa, allá ellos, porque llueve sobre mojado y la crisis del prestigio de la monarquía no se cierra con la abdicación del Rey Juan Carlos, por mas que algunos lo crean así. España es, de un tiempo a esta parte, un campo de yesca inflamable que cualquier chispa puede prender provocando un gran incendio, por mas que se suele decir en las altura del poder eso de ‘nunca pasa nada’. ¿No? Pues de momento ha tenido que abdicar el Rey, y acaba de anunciar Rubalcaba que se marcha de la política y vamos a ver si Ruz se atreve, al final de su instrucción de los casos Bárcenas y Gurtel, a llamar a declarar a Aznar, Cascos, Rajoy y Arenas, que han sido los máximos responsables del PP durante los años en los que Lapuerta y Bárcenas gestionaban la contabilidad ‘B’ del PP.

En cuanto al fiscal Horrach, lo primero que debería hacer Torres ‘Dulce de membrillo’, si le queda un ápice de dignidad, es llamarle a Horrach la atención públicamente por sus modales e incluso suspenderlo en su función. Porque lo que no puede hacer este fiscal general es denunciar la gran bolsa de corrupción española y luego ponerse del lado de la Infanta Cristina, mientras suelta al tal Horrach como un perro rabioso a las puertas del juez Castro, que los ha dejado a todos en evidencia, incluido a Rajoy.  Aunque al tal Horrach no hace falta ayudarle el solo se acaba de descalificar.