Un circo de tres pistas

Vamos a ver si se confirma el rumor de una relación amorosa entre Antonio Banderas, ‘El Zorro’, y la actriz Sharon Stone, la sensual estrella de ‘Instinto Básico’, y empezamos a pasar un poco de la amarga política a las noticias del corazón, como el que Melanie, la ex de Banderas, se acaba de borrar de su brazo una vez concluida su larga relación con el actor español.

El buen cine, como la música de los Rolling, que ayer pasaron por Madrid como un tornado, sigue siendo una válvula de escape. Lo ha demostrado con ironía y sencillez la cinta de ‘Ocho apellidos vascos’. De igual manera que hasta hace muy poco el campo de evasión de los sufridos españoles lo era el balón de fútbol, donde los hispanos éramos los amos del mundo hasta que nuestra ‘Roja’ sucumbió en Brasil, a los pies de Holanda y Chile, y los jugadores de Vicente del Bosque tuvieron que regresar a España antes de lo esperado, para luego salir a escondidas y sin dar la cara a quienes se habían molestado en ir a recibirlos al aeropuerto de Madrid.

Y allí en Brasil han quedado las nuevas estrellas del fútbol, Messi y Neymar –cuatro goles cada uno llevan- con sus selecciones de Argentina y Brasil. Y por allí anda suelto, como un vampiro, el uruguayo Luis Suárez que quiere fichar el Real Madrid y que al parecer le ha dado un mordisco –y ya van tres en su carrera- a uno de los defensas italianos, porque el instinto básico del charrúa es, como el del caníbal, o Hannibal Lecter, morder a sus adversarios.

Mordiscos parecía que iba a dar ayer la ex ministra de ZP Maleni Alvarez a algunos de los dirigentes del PP al abandonar el BEI por la cosa de los ERE. Y cara de Oso Yogui se le ha puesto al peludo jefe de la UGT, Cándido Méndez, al que le crecen los enanos del sindicato sin parar y como si no fuera con él. Un mal disimulo como el de ‘doña perfecta’ Rosa Díez de UPyD con las Sicav de las pensiones europeas por las que se ha inmolado Willy Meyer en IU. Y donde el pérfido Cañete ha vuelto a hacer de las suyas, incluso metiendo en el ajo a la mismísima Valenciano, que picó el anzuelo del andaluz con ese fondito Sicav en Luxemburgo donde se dice que los impuestos son los mas bajos de la UE.

Y para que no falte de nada, los toros. Y así, a la espera de San Fermín y de regreso a los ruedos del genio José Tomás, también nos han dado días de gloria y de asueto en la feria de San Isidro en Las Ventas, la mítica plaza de la capital donde este año se le rindió un homenaje, con placa incluida, a Manuel Benítez ‘El Cordobés’.

Mientras, desde Cataluña nos llega la noticia de que el emirato de Qatar, que apadrina al Barça, pretende convertir La Monumental de Barcelona en una mezquita, lo que en cierta manera encaja con los disparates del nacionalismo radical que, a fin de cuentas, es como una religión. Y, en ese caso, habrá quienes recen mirando a la Meca desde alfombras plantadas sobre ese albero donde tantas tardes triunfó Chamaco, o donde se estrenó, hace ya mas de un siglo, un tal don Tancredo López, ‘el rey del valor’, que hacía de estatua de mármol pintado de blanco, que es lo mismo que en la política hace nuestro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

El Ruedo Ibérico se ha instalado en ese circo de tres pistas que es España y donde los ciudadanos del país asistimos boquiabiertos a una función de sobresaltos permanentes. Un día abdica el Rey de los elefantes de Bostsuana, otro día se proclama al príncipe azul de doña Letizia con título de Felipe VI, poco después se procesa a la Infanta Cristina y hermana del Rey ante el asombro general del público que asiste al mayor espectáculo del mundo que, en lo de la política, sin duda está en España. Pasen y vean a ‘la casta’ de los mas notorios titiriteros, payasos y trapecistas españoles en sus arriesgados números de circo, dando tres saltos mortales sobre la jaula de los leones de las Cortes, aunque eso sí, todos aforados, es decir con red.