Los niños pobres de María Soraya

Se lo dijo Marcello a la vicepresidenta María Soraya nada más llegar ella a su suntuoso despacho del palacio de la Moncloa: ‘has de ocuparte de la pobreza y visitar las colas de los comedores de la caridad’. Pero María Soraya, en esto de los pobres y en asuntos de la calidad democrática y las libertades, como quien oye llover.

Allá iba María Soraya por el Palacio Real con la saya blanca llena de mosquitas plateadas y la ’sonrisa de hamster’ -que dijo Martín Ferrand-, en el día de la Proclamación del rey Felipe VI, mientras pensaba que si corre el escalafón en la jefatura del Estado y en el PSOE, hora es que también exista un cambio generacional en el Gobierno y en el PP. Y entonces espejito mágico, ¿quién es la más guapa y la mejor colocada del PP para sustituir a Rajoy incluso en las elecciones de 2015? El espejo frunce el ceño y, ante el enfado de María Soraya, responde: ‘¡Feijoo!’

Lo ha dicho Unicef, 2.300.000 niños españoles viven en el umbral de la pobreza, y en muchos casos con problemas de alimentación. Son el 27 % de los niños de España en un país cada vez más viejo y con el 26 % de paro. Una España donde se nos dice que todo va a mejor, donde sube la Bolsa y los beneficios de la banca y de las grandes empresas y donde el Ejecutivo de Rajoy no mejora, como debe, las ayudas a la infancia mientras por ejemplo regala a FAES la fundación de su presidente de honor, Aznar, la parte del león de las subvenciones de Asuntos Exteriores para esos menesteres que son prescindibles y mucho menos urgentes que las de la pobreza.

María Soraya, ¿me escuchas? Yo de vestidos no entiendo, pero eso que cuenta Unicef es dramático y es tremendo. O sea, que menos ‘marca España’ y más ayudas a las familias y sus niños que están en el umbral de la pobreza, por más que ya sabemos que esto de recordarles la pobreza al Gobierno del PP -se vio en el debate de la nación- le provoca un profundo malestar, en vez de vergüenza.

¿Qué podemos -perdón, se escapó la palabra mágica, ‘Podemos’- hacer para paliar la bolsa de pobreza y sufrimiento y ayudar a los niños españoles con dificultades? Esperemos que sea la reina Letizia -la reina Sofía se ocupa de niños de Centroamérica- la que levante la voz, visite los lugares más duros de la pobreza y llame a capítulo a la vice María Soraya para leerle la cartilla y obligar a este Gobierno comilón a un plan de choque en contra de este lamentable panorama de la infancia de nuestro país.

Y luego se quejan en Moncloa de que les falla la comunicación y que es hora de ‘hacer política’. Eso está muy  bien, pero ¿quién hace política? A Rajoy no le gusta, María Soraya no sabe, y Wert, Montoro, Fernández Díaz -menudo artista, prohíbe las banderas republicanas y amenaza a los independentistas con el terrorismo-, y Gallardón son los pirómanos de la comunicación. Además se han quedado sin la’ superioridad intelectual’ de Cañete que se fue en bici al Parlamento de la UE, y De Guindos (‘que les den por el culo’, dijo una vez) quiere instalarse en el Eurogrupo, con lo que solo nos quedan los ministros de la segunda división.

María Soraya no escucha y sonríe al atardecer cuando alguno de los suyos -los sorayos del poder- le dice mirándola fijamente a esos ojazos negros que Dios le dio: ‘tienes cara de presidenta’. Y en eso entra María Pico con unos sushis y unos gin tonics para ojear el ‘Hola’ de la abdicación y la proclamación y ver cómo de monas salían ellas dos. Y los niños pobres a la cama sin cenar. Menudo batacazo electoral se van a llevar los del PP en la próxima cita autonómica y municipal, lo de las elecciones europeas será una broma con lo que les viene por detrás.