Podemos y los ‘infiltrados’

Que se ande con ojo el joven Pablo Iglesias y su compañero Juan Carlos Monedero, no vaya a ser que un colectivo de ‘infiltrados’ de todo orden -desde agentes secretos a competidores directos, o rompedores de profesión- estén movilizándose para dinamitar este movimiento ciudadano. Hay mucho en juego y el discurso de los que los llaman ‘anti sistema’ constituye un caldo de cultivo para toda clase de activistas y objetos voladores no identificados, como los que empiezan a colarse en asambleas y reuniones con el único fin de sembrar la discordia y la confusión, como se ha visto en sus últimas reuniones celebradas en Madrid.

Dice Pablo Iglesias que su movimiento es así, abierto, polémico y discutidor, pero una cosa son esos espectáculos cuando se está a la espera de unas elecciones y otra muy distinta después de haber conseguido un éxito arrollador. Lo que ha encendido alarmas en las distintas instancias del poder y ahí incluido de manera muy especial en su competidor mas directo el PSOE. Partido al que las instituciones y las máximas instancias del poder consideran pilar fundamental del Régimen hoy en revisión.

De ahí que Podemos esté pasando, sin que ellos se den cuenta, de ser un simpático movimiento ciudadano, que ha sabido convocar al grueso de la indignación nacional, a convertirse en un presunto enemigo de la ‘estabilidad’ -la palabra mágica- institucional y nacional. Ahí está la última encuesta de El Periódico de Cataluña donde se dice que Podemos podría convertirse en tercera fuerza política de España con 58 diputados. Lo que ha encendido todas las alarmas en el interior de los partidos políticos nacionales y en ciertos circuitos de poder desde donde, a buen seguro, se ha iniciado un proceso de marcaje y seguimiento de Podemos.

El problema de esta organización reside en su vocación un tanto anarquista con modelos de participación asamblearios o a través de votaciones vía internet -que son fáciles de manipular desde algunos centros de poder-, lo que les impide tener un control y un conocimiento de sus militantes, votantes y simpatizantes, entre los que a buen seguro habrá un poco de todo y también ‘artistas’ de la provocación y la intriga premeditada.

Al final Iglesias y Monedero deberán reflexionar con sus gentes, y como profesores de ciencia política que son ver hasta qué punto no ha llegado la hora de convertirse en partido político, que es a fin de cuentas el instrumento natural en las democracias. Y lo que les puede ofrecer una mayor seguridad interna. Aunque eso son ellos los que lo deben decidir en sus debates y asambleas, donde si no controlan la avalancha y los procedimientos corren el riesgo de ‘morir de éxito’, al no poder asimilar ni el éxito electoral que han logrado ni el nuevo impulso que pueden recibir.

Si han demostrado que pueden abrir una brecha electoral, ahora han de probar que están capacitados para seguir sin defraudar a sus volantes y nuevos afiliados. Pero que se anden con pies de plomo porque circulan algunos rumores por ahí que no deberían de echar en saco roto. Sobre todo si no quieren ser flor de un día o estrella fugaz ahora que se han convertido, para muchos, en una novedad que en ámbitos de poder empieza a preocupar.

Sobre el autor de esta publicación

Marcello

Un Jack Russell de pura raza, que cursó estudios de criminología en Oxford, y se licenció "cum laude" en el master de sabuesos de Scotland Yard. En Inglaterra conoció a un bisnieto del perro de Baskerville y en Estados Unidos (donde tiene a dos primos hermanos, Uggie ganador de un Oscar con 'The Artist' y Eddie, el perro del psiquiatra Frasier Crane) trabajó a las órdenes del FBI. De regreso a España se dedicó al periodismo que es profesión mas arriesgada que la lucha contra el crimen internacional, y en esto de Internet lleva casi doce años y sin descansar