Toda la prensa es del corazón

“Señor, Señor, cómo viene la prensa”, que decían Tip y Coll. Los diarios de papel están acabados y fuera de juego comercial y a la vez editorial. Sacaron una edición especial con la abdicación del Rey, que ya había leído todo el mundo en Internet, y a los pocos minutos de salir a los quioscos vespertinos se quedaron viejos y vuelta a empezar.

Además, vistos los contenidos, más propios de la prensa rosa del corazón en fotos y ditirambos -sin analizar a fondo el cambio de Régimen que está en marcha- cualquiera diría que la prensa de la información general solo compite con la rosa del corazón.

Hasta el diario El País, de la izquierda política y cultural, entró en el juego en el que apenas Rosa Montero marcó la distancia y puso una guinda amarga en tan bonito pastel que desvela que el nuevo director Antonio Caño lleva muchos años fuera de España y no se conoce la realidad cambiante de este país. Además, para hacer el ABC ya está ABC. Eso sí, Cebrián por fin ha vendido Sogecable.

En cuanto a El Mundo se nota la ausencia de Pedro J. -cesado el 29 de enero, poco después que el monarca decidiera su abdicación en la Pascua Militar-, quien no escribió sobre semejante evento, sobre el que el diario de RCS tuvo a mano una exclusiva de Ana Romero, sobre los pactos secretos de Rajoy y Rubalcaba en torno a la abdicación, que al parecer fue censurada por ‘Casimiro pero no te veo’.

Es verdad que la marcha del Rey se merece un trato especial, pero asombra que las grandes redacciones de este país no hayan sabido hacer balances equilibrados y análisis en profundidad sobre todo lo que está ocurriendo en España, que es solo el principio de lo que va a pasar. Y si nos asomamos a las radios y televisiones hay que decir que fueron más plurales y diversas en su conjunto salvo TVE, que es el colmo de la mediocridad y la desinformación. Y que ha lucido -salvo algunas y bien contadas excepciones- un elenco de comentaristas de medio pelo y de un ínfimo nivel, que desde luego no serían aceptados en cadenas privadas, ni siquiera en programas de la farándula del corazón. Y luego se queja este Gobierno de que le falla la comunicación.

Si algo marcó el inicio de la transición fue el nivel y la audacia de los periodistas españoles de ese tiempo, y hora es de que los viejos ‘samuráis’ de aquellos tiempos se unan -en vez de dispersarse- en pos de recuperar el prestigio, la influencia y credibilidad de ese tiempo pasado que sin duda fue mejor, a pesar de que ahora existe la magnifica e inmediata herramienta de internet.

En este país existe, tanto en la política como en la información, un enorme vacío en el centro sociológico que a día de hoy nadie ha logrado llenar, a pesar de la demanda social y de que honorables iniciativas, que algún día habrá que aglutinar, intentan abrir paso en medio de tanta propaganda y publicista información como la que ahora impera en la prensa mortecina de papel, donde algunos de sus editores y directivos deberían seguir el camino del Rey.

Sobre el autor de esta publicación

Marcello

Un Jack Russell de pura raza, que cursó estudios de criminología en Oxford, y se licenció "cum laude" en el master de sabuesos de Scotland Yard. En Inglaterra conoció a un bisnieto del perro de Baskerville y en Estados Unidos (donde tiene a dos primos hermanos, Uggie ganador de un Oscar con 'The Artist' y Eddie, el perro del psiquiatra Frasier Crane) trabajó a las órdenes del FBI. De regreso a España se dedicó al periodismo que es profesión mas arriesgada que la lucha contra el crimen internacional, y en esto de Internet lleva casi doce años y sin descansar