La guerra secreta de Chacón

La batalla de la sucesión de Rubalcaba al frente del PSOE y del cartel electoral de este partido está que arde. Y movilizadas las huestes del felipismo y del zapaterismo, como ya ocurrió en aquellas primarias de 2011 que organizó Zapatero y de las que en última instancia, y llorando, se retiró Carmen Chacón en favor del único candidato Rubalcaba, su ‘viejo amigo’ y nuevo enemigo. El que luego derrotó a Chacón en el Congreso del PSOE de Sevilla y que ahora, tras la derrota europea, dice que se va e impone un Congreso Extraordinario del partido por delante de las esperadas ‘primarias’ que el misterioso equipo zapaterista que apoya a Chacón tenía muy preparadas.

De ahí el malestar de la candidata catalana que, como el resto de los postulantes a la secretaría general y al cartel electoral del PSOE, esconde sus cartas y se niega a decir si va a ser o no candidata al mando del partido o al cartel electoral, una vez que Rubalcaba los ha descolocado a todos, con la ayuda de Felipe González, quien ayer elogió la decisión del Congreso Extraordinario, cerrando filas con el hasta ahora secretario general socialista.

Está claro que la candidata de Zapatero es Chacón, pero no está tan claro que apoyos mediáticos y económicos están por detrás de esa candidatura, ahora que se han conocido que ella tenía preparada una detallada estrategia de primarias que sin duda ha costado un dinero y más que costará si la lleva a cabo. Entre los apoyos mediáticos de Chacón está el diario Público y La Sexta TV, fundada por Roures bajo los auspicios de ZP y con la ayuda del marido de Chacón, Miguel Barroso, el que fuera secretario de Estado de Comunicación con ZP. Pero también cuenta con la sorprendente ayuda del diario El Mundo y de Pedro J. Ramírez, quien mantiene una especial relación con Zapatero y puede que con la presencia de algún empresario notorio de los que en su día recibieron favores de ZP.

Cuestiones éstas que preocupan en el núcleo duro del PSOE donde están Rubalcaba, Felipe González y el Grupo Prisa, y que están en el origen de la estrategia de convocar antes el Congreso que las primarias. Lo que obligará a Chacón a optar al Congreso, no vaya a ser que el secretario general que salga elegido se presente luego a las ‘primarias’ y ella, por tercera vez, vuelva a perder el tren.

Lo que no está claro es el nombre del candidato de Rubalcaba y de González. Se ha especulado con Patxi López e incluso su dimisión del PSE, por la reciente derrota electoral europea en el País Vasco (que se añade a su fracaso durante las elecciones autonómicas de Euskadi), ha sido interpretada como un paso para optar al liderazgo nacional, lo que no tiene sentido dado que quien ha sufrido dos derrotas, y ha dimitido por ello, no puede pretender liderar al PSOE en toda España.

Luego están: el joven Madina, que no se atreve a anunciar de una vez por todas su candidatura; así como el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar, sin duda el mas preparado de todos los posibles candidatos; e incluso el diputado nacional por Madrid Pedro Sánchez, del que se dice que es el tapado de Rubalcaba. Y, finalmente, siempre queda la solución de poner en la secretaría general a la presidenta andaluza Susana Díaz, y luego abrir la batalla de las primarias.

En todo caso, el PSOE está que arde, como se vio ayer durante la reunión de su grupo parlamentario, pero todo apunta a que la dirección del partido, que es la que tiene el control ahora y del futuro Congreso Extraordinario, no dará un paso atrás por más que Chacón levante la voz, porque le han descubierto sus planes y sus misteriosos apoyos que ella debería explicar.