El Atlético bate al Chelsea, Lisboa capital de España

Este es un país asombroso, somos los reyes del paro y del fútbol. España es Campeona del Mundo y de Europa y el Real Madrid y el Atlético son finalistas de la Champions de Lisboa. A los pies de ambos equipos madrileños cayeron dos equipos, Bayern y Chelsea, y dos entrenadores de mucho prestigio, y de muy pocas simpatías en la capital del Reino: Guardiola y Mourinho.

Y si meritoria ha sido la victoria del Real Madrid en Munich (0-4) mayor mérito tuvo el Atlético de Madrid en Londres (1-3) con su equipo mas modesto y con un presupuesto muy limitado, pero al fin y al cabo un equipo compacto y aguerrido -‘los espartanos’- que ha sabido construir y dirigir Simenoe el entrenador revelación del fútbol europeo y americano.

Ahora, pues, final europea en Lisboa el 24 de mayo entre dos equipos de España. El Real Madrid en pos de la mítica décima Copa de Europea y el Atlético en busca de su primera. Y nadie está hoy en condiciones de anunciar un ganador porque los de Ancelotti, tras su paliza al Bayern, están muy crecidos, pero los de Simeone no les van a la zaga y tienen una histórica oportunidad y un doblete a la vista frente al Real Madrid, en Liga y Champions, al alcance de sus botas.

En el partido de Londres los rojiblancos salieron concentrados y no exentos de tensión y sufrieron un primer tiempo y un golazo de Torres -El Niño que ‘mataba al padre’- que heló el corazón de los moradores de el río Manzanares. Pero el empate a pocos minutos del descanso gracias al gol del discutido -por analistas- Adrián puso al Atlético por delante en la eliminatoria. Y, a partir de ahí, el Chelsea se confundió y fue incapaz de hilar un juego sólido de calidad, confirmando una vez mas que Mourinho no es un buen entrenador a pesar de los resultados que acumula y de los equipos poderosos que ha tenido a su alcance.

Y vamos a ver ahora qué pasa con Guardiola -muy criticado en Alemania- y con Mou, porque sus aficiones no están satisfechas con sus resultados ni con sus modales. De la misma manera que, cuando acabe la final de Lisboa, habrá que ver que ocurre con la Selección nacional de futbol, ‘la roja’, de cara al Mundial de Brasil porque parece claro que la estrategia del control total del balón, que aún practica Del Bosque, parece pasada de moda y que ahora se impone el fútbol de la fuerza y la potencia, y no el de los finos estilistas que tantos triunfos le han dado a España en los últimos años.

Y tantas alegrías a los ciudadanos de este país, hoy sumidos en la depresión de la crisis y en la resignación del lento y angustioso proceso de recuperación económica y social dado que ni los eurócratas de Bruselas ni los gobernantes de Madrid encuentran la solución para acortar la larga agonía del paro que no cesa.

El drama del Chelsea -con Torres ya fuera de la cancha- se acentuó con el absurdo penalti que Eto’o -el ex del Barça– le hizo a Diego Costa en el área inglesa y que Costa transformó en gol. La puntilla la puso el turco Arda Turán, el mas espartano de los atléticos, y a partir de ese momento el Chelsea se desfondó. Y los azulones de Mou, como el martes los rojos de Guardiola, cayeron eliminados en su propio campo ante los ojos estupefactos de su afición.

Madrid volvió a ser otras fiesta. Las bocinas de la diosa Cibeles del martes se trasladaron el miércoles a la fuente de Neptuno, y en toda España corrió como reguero de pólvora un clamor de ilusión. Algo es algo. Lisboa será pronto la capital de España y del fútbol europeo y mundial, curiosamente en la víspera de las elecciones europeas. En la jornada de reflexión. El Rey Juan Carlos irá con los blancos del Real, y el Príncipe Felipe con el Atlético, y ese día la ‘orejona’ Copa de Europa regresará a España a una de las dos vitrinas que ya la esperan, aunque falta por decidir cuál será.