Vice Soraya: ‘En mi puta vida he cobrado un sobre’

Señor, Señor como viene la política. La vicepresidenta del Gobierno de España, Soraya Sáenz de Santamaría, ha dicho en los pasillos del Congreso: ‘En mi puta vida he cobrado un sobre’. La vice salía de un agrio debate con su homóloga y paisana Soraya Rodríguez del PSOE en la sesión de control donde la socialista acusó a la vice Santamaría de cobrar sobresueldos por valor de ¡600.000 euros! Y la pequeña Soraya se cabreó y soltó lo de ‘en mi puta vida…’, un lenguaje poco apropiado para quien ostenta tan alta representación del Estado. Una castiza expresión, muy poco vallisoletana, que llegó tras agarrarse las dos Sorayas de los pelos con acusaciones mutuas sobre sus presuntos privilegios económicos.

Todo ello el día en el que la EPA desinfla la recuperación de la economía anunciando la pérdida de 184.000 empleos y cuando la bronca del PP con Aznar crece. Porque a José María Aznar su pupilo, Rajoy, lo ha excluido de la campaña de Cañete, lo que Aznar lamentó. Y lo que ha provocado que el PP, tarde y mal, le ofreciera a Aznar dos mítines por miedo a que los aznaristas voten a Vox. Y a lo que Aznar -a través de FAES- ha respondido que no acepta ‘segundos platos’ porque ahora ya no tiene fechas disponibles. Situación que aprovechó Alejo Vidal Cuadras desde Vox para ofrecerle a Aznar sus tribunas en la campaña electoral.

Y para que no falte de nada -y algo de eso sabe la vice Soraya- aparecen altas tensiones en primeros grupos de Comunicación: Vocento, Prisa y Unedisa. En Vocento, el pase de Petisa Luca de Tena -impulsada por su compañero Vargas- al ‘bando’ de los Bergareche y Castellanos en contra de los Ybarra, ha propiciado el cese de Enrique Ybarra como presidente y el nombramiento de Rodrigo Echenique -influyente consejero del Banco Santander– a la presidencia de Vocento. En Prisa Fernando Abril y el mejicano Alcántara -incorporado por Cebrián al Consejo y, al parecer sin haber desembolsado su anunciada aportación- se enfrentaron duramente. Y en Unedisa, tras la fulminante destitución de Pedro J., los italianos de RCS están de los nervios porque ‘mataron al canario y no han logrado vender la jaula’ (quizás solo cobren la indemnización del director). Con lo que estos grandes grupos de comunicación están en plena ebullición. Y a no perder de vista Planeta, Godó y Grupo Z.

Como en ebullición están PSOE y PP por la campaña electoral de los comicios europeos donde estos dos partidos cotizan a la baja y en empate técnico, lo que hace aumentar la tensión. De ahí los dos misiles lanzados ayer por Soraya Rodríguez desde el Congreso en contra de Cañete y Santamaría, blandiendo papeles y sacando de sus casillas a la vicepresidenta. La pequeña Soraya, que se ha cargado a Cospedal en la cúpula del PP -la manchega está desaparecida y sustituida por Floriano en la campaña-, no está en su mejor momento, lleva mala racha y no es sombra de lo que fue. Abandonó a sus amigos con talento y se refugió en la gran mediocridad periodística de la Secretaría de Estado, Martínez Castro (en cuyo entorno le llaman, con maldad, a la vicepresidenta ‘la periquita’, por su ‘pico de oro’) y ahora la vice Soraya no tiene, como el coronel de Gabo, quien le escriba con respeto y credibilidad. Aunque, justo es decirlo, no creemos que haya cobrado sobresueldo alguno en su ‘acomodada’ vida.

La que dista mucho de esa expresión, desafortunada de ‘en mi puta vida…’ que se le escapó de la lengua a Santamaría y con la que ha destapado su airado carácter, aunque se trate solo de una desafortunada expresión que vamos a colocar en el ámbito un ‘calentón’, como aquello que dijo Luis De Guindos en Bruselas sobre los periodistas españoles que cubrían su actuación: ‘¡que les den por el culo!’. Y uno se pregunta ¿quién está la mando en la Moncloa y el PP? Mariano no responde (solo está pendiente de la Champion y ayer disfrutó de lo lindo con la goleada del Madrid al Bayern de Merkel y de Guardiola-Mas), sin embargo la respuesta que nos llega de los salones del poder es un prolongado silencio que retumba misteriosamente en los despachos de esa nueva torre de Babel por donde deambulan hablando solos Rajoy, Aznar, Soraya, Cospedal, Arenas, Gallardón y algunos mas.