Piensa en blanco

Este martes se para la política como Josué para el sol para ganar una batalla. Se acerca la semifinal de la Champions en el Arena de Munich donde se verán las caras el Bayern de Guardiola y el Real Madrid de Ancelotti, los teutones en pos de la final que los puede llevar a su sexta Copa de Europa, los madrileños a por la décima que tanto se les resiste.

Al fondo Rajoy y Merkel, dos políticos y dos países que viven la crisis de manera muy diferente, lo que en su día le hizo decir al presidente del BCE, Mario Draghi, que él no comprendía cómo un país como España que sufre una crisis tan grande es el mejor a la hora de jugar al futbol. Se lo decía incrédulo el banquero al que es su amigo y editor del diario La Repubblica de Italia, Scálfari, que le respondió: los equipos españoles se mueven como las legiones de Roma, avanzan y retroceden en bloque y son inexpugnables.

En aquel tiempo Draghi y Scálfari hablaban de la victoria de la Selección española en el Mundial de Suráfrica. Pero ahora esa conversación se podría repetir porque, con Italia ausente, son dos equipos españoles, Real Madrid y Atlético de Madrid, los que están en semifinales frente al Bayern y Chelsea. Y parece ser cierto, a menos en lo que se refiere al Real Madrid, que Ancelotti cuida la estrategia de las legiones de Roma y que su duda está en si adelantar o no el bloque de la defensa blanca, mientras que los rojos de Guardiola solo piensan en controlar el balón y en atacar y atacar.

Veremos qué pasa y cómo están los héroes blancos de la cita de Munich, Benzemá, Bale y Cristiano, el tridente BBC, ante la pareja mortal de Robben y Ribery, dos diablos rojos que esperando están en el infierno del Allianz Arena, como ha dicho Rummenigge,  para cocer a los blancos en las calderas de Satanás.

Más de cien canales de televisión de todo el mundo con cientos de millones de espectadores seguirán este partido que muchos de los analistas califican como la final anticipada de la Champions, en la creencia de que el vencedor de la batalla de Munich será en la final de Lisboa el nuevo campeón de Europa, lo que sin duda está por ver. Porque el Chelsea de Mourinho es duro de pelar y los espartanos colchoneros del Atlético de Simeone parecen ser los más en forma del campeonato, y los más batalladores de esta fase final.

Mou ya se sabe cómo juega, o mejor dicho cómo no juega. Con una defensa cerrada a la italiana y un contraataque inglés. Y los de Simeone son una pesadilla para sus adversarios porque no dejan de correr hacia delante y hacia atrás y parecen incansables.

Naturalmente en todo esto también juega tiene un papel la calidad y en eso es el Real Madrid con sus estrellas el que tiene mejores jugadores sobre el terreno, unos líderes capaces de resolver ellos solos el encuentro a nada de que se les dé una oportunidad.

En todo caso, veremos qué ocurre y si la poderosa Alemania se lleva en este torneo un sofocón y los españoles una alegría de la que están tan necesitados de un tiempo a esta parte. Máxime en esta hora de emoción y recuerdo por la muerte de Tito Vilanova en plena gloria y en plena juventud. En España hoy se va a parar el sol y la campaña electoral. Los ciudadanos están cansados de la política y quieren, con ‘la mente en blanco’ un poco de circo pero con balón.