Crisis de Gobierno, dale molinillo

Hemos enterrado en Ávila en concordia a Adolfo Suárez, tras los merecidos honores militares en Madrid, y ya tenemos otra vez a Mariano Rajoy enfrentándose al sudoku de cuatro patas samurái para ver si ofrece sorpresas en la lista europea del PP y desde ahí  desata un efecto dominó que provoca cambios en el Gobierno, la cúpula del PP y algunas Comunidades Autónomas.

Los nervios de los ministros y de los dirigentes del PP están, pues, a flor de piel a la espera de que les llegue la noticia del cese por un SMS donde, por ejemplo, se diga: “Alberto muchas gracias por tu colaboración en el Gobierno de España, te deseo lo mejor, sé fuerte, abrazos Mariano”. Ahora lo del motorista con la carta del cese que enviaba Franco desde El Pardo a sus ministros ya no se lleva. Ahora el presidente se puede cargar a siete u ocho ministros con otros tantos SMS y desde su teléfono móvil. Y a buen seguro que Mariano se quedaría tan pancho, aunque sabido es que la gran mayoría de sus ministros son amigos suyos.

Y pregunta Don Periquito: ¿y puede incluso que Rajoy no haga ningún cambio y que deje todo como está, por eso de que más vale malo conocido que bueno por conocer? Pues claro, ésa es una posibilidad y además la favorita de las casas de apuestas de Londres. Lo que no quita que el presidente sepa que son muchos los ministros que merecerían ser cesados por agotamiento o por incompetencia en la pública gestión.

En la lista de los malos ministros están Gallardón, Fernández Díaz, García-Margallo, Wert, Mato y Soria, a los que se podría añadir los candidatos a cargos europeos en el Eurogrupo o en la Comisión, como puede ser el caso de De Guindos y Arias Cañete, con lo cual ya estaríamos hablando de ocho ministros a sustituir. Es decir un esfuerzo casi inhumano para un personaje (iba a decir un político) como Rajoy que en ese caso necesitaría un bombona de oxigeno para resistir.

Y ya puestos a señalar tenemos que decir que en la Moncloa están hasta el moño -de Soraya- de Cospedal a la que acusan no solo de haber empeorado el caso Bárcenas sino de no ayudar al Gobierno y además crear nuevos problemas al Ejecutivo. Pero la pregunta es ¿se puede cesar a Cospedal antes del próximo Congreso del PP? Pues sí se puede, porque Rajoy es omnipotente y le puede pedir la dimisión, o aceptar la que Cospedal debió haberle presentado una vez que Mariano la desautorizó en Andalucía, nombrando para la jefatura del PP a Juanma Moreno.

Otro problema, el ruido insoportable que Esperanza Aguirre está haciendo en Madrid para robarle a Ana Botella la alcaldía y para imponer su santa voluntad en contra del criterio de Rajoy, que en principio no quiere ni ver a la condesa de Bombay subida otra vez en uno de los dos trampolines de la capital, digan lo que digan las encuestas electorales. Las que servirán para poco porque la llave de la capital de España, del Ayuntamiento y la Comunidad, ya la tiene UPyD, y la condesa de Bombay y el chino Glez. no parecen, precisamente, cercanos al modelo ideológico de Rosa Díez, que lo que pretende es debilitar lo mas posible a Rajoy para que UPyD suba mucho en las elecciones generales de finales de 2015.

Entonces, ¿qué va a pasar? Pues lo cierto es que, a estas alturas del mes de marzo y cuando se aproxima la fecha tope del 7 de abril para cerrar las listas europeas, el presidente Mariano aún no sabe lo que va a hacer. Y eso, claro está, tiene a todos los suyos sobre ascuas y quemándose los pies mientras suplican al cielo y rezan diciendo: virgencita, que me quede como estoy. Eso sí, por el momento habrá que tener en cuenta que el lunes se celebrará el funeral de Estado en la catedral de la Almudena de Madrid donde estarán los ministros y primeros dirigentes del PP, y a partir de ahí cualquier cosa puede ocurrir, incluso nada relevante, aunque eso sí la lista Europea tendrá que aparecer antes de los próximos 10 días, sí o sí.