El eterno Rubalcaba

Habría que darse un paseo por entre los pensamientos de Rubalcaba para ver cómo vislumbra el jefe del PSOE y de la oposición el año 2014 que comienza entre truenos de fanfarrias del PP que anuncian la salida de la crisis, al menos en la macro economía lo que sirve para crear expectativas y esperanzas que luego ya veremos cómo se casan con la realidad. Puede que don Alfredo en algún momento de estos dos pasados años haya pensado y reconocido para sus adentros que se equivocó al no dimitir de una manera irreversible en el liderazgo del PSOE tras la gran derrota electoral del 20-N de 2011, un fiasco mayúsculo que podría volverse a repetir en 2015, si las cosas siguen como van.

Pero no parece que Rubalcaba sea persona propicia a los arrepentimientos y a reconocer sus errores, sino más bien al contrario parece dispuesto a saborear las mieles del poder hasta la última gota y pase lo que pase después a él y a su partido, que sin duda son muchas cosas. E incluso de alto riesgo si la pinza que los oprime por el centro desde UPyD y la izquierda desde IU estrecha el cerco sobre el PSOE, ya gravemente herido en Cataluña por culpa del PSC.

Y no digamos la carita que se le quedaría a Rubalcaba si la recuperación económica de la que alardea el PP se va confirmando y los ciudadanos reciben el mensaje claro de que el Gobierno de Zapatero (con Rubalcaba y Chacón incluidos) metió a España de cabeza en la crisis y el Gobierno de Rajoy es el que nos empieza a sacar del atolladero, aunque sea a base de palos, ajustes, impuestos y de no hacer todo lo que debiera de hacer.

La crisis económica, el desafío catalán con el PSC de por medio, las primarias del PSOE que siguen pendientes de fecha y las elecciones europeas de junio son los retos que le esperan a Rubalcaba, a quien además acechan los candidatos a su sucesión incluida la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, con su discurso populista y español.

Como viejo zorro de la política que es Rubalcaba no dará un paso atrás hasta el final aunque sabe que el test de las elecciones europeas puede ser mortal para él. Aunque nada está escrito en este país donde siempre puede pasar cualquier cosa -por ejemplo en el caso Bárcenas- que ponga todo patas arriba y deje en entredicho a Rajoy.

Además a don Alfredo siempre le quedará el consuelo de haber reconducido en el PSOE la demencial herencia de Zapatero, de haber amansado a la fiera catalana del PSC y de haber desactivado las ínfulas republicanas que asomaban la cabeza en la Conferencia Política de su partido. En suma, Rubalcaba podrá compensar su exceso de ambición y permanencia al frente del PSOE con su cuenta de resultados de ‘estadista’ de la que imaginamos que él presumirá ante sus barones y dirigentes regionales como preguntando a todos ellos si hay alguien en el Partido Socialista, con más experiencia y preparación para abordar desde la oposición la crisis general española. ‘El que se crea más listo que yo, que dé un paso al frente’ podría decir Rubalcaba como ya lo dijo por él en público Felipe González, su protector.

El eterno Alfredo sigue ahí, pero sabe que este año de 2014 es definitivo para él y para el PSOE. Veremos cómo se las arregla para sobrevivir en este tiempo que no es fácil para nadie y a sabiendas que si el Gobierno desgasta, sobre todo en tiempos de crisis, más aún desgasta la ausencia de poder y el sitial de la oposición sobre todo si empieza la recuperación.

Sobre el autor de esta publicación