Terelu

Señor, Señor cómo está España y cómo viene la prensa para que este año, que termina en 13, nos presenten a Terelu -la del apasionado baile con el Pipi Estrada, que batió todos los récords en YouTube- como la gran dama de la Navidad. Fuera del premio se quedaron la princesa Letizia, la duquesa Catalina de Cambrige, la reina Máxima de Holanda, la explosiva Carlota de Mónaco, las diosas de Hollywood, etc. Y así mientras la revista Time ofrecía su personaje del año al Papa Francisco, la revista Hola -o lo que queda de ella- ha entregado  su portada de la Navidad a Terelu, posando como la reina del glamour. E imaginamos que seleccionada por un jurado peculiar presidido por Torrente, ‘el brazo tonto de la ley’, y en justa coincidencia con la condena judicial de 60.000 € que le han caído a su mamá Teresa Campos por decir en Telecinco que José María Aznar y Ana Botella se iban a separar.

Menudo es Aznar el señor del bigote -que se ha dejado tantos pelos en la gatera de Caja Madrid, como le dice su primogénito a Blesa- para que ‘le toquen el sombrero’. ¡Azzznar!, como decía Arzalluz, es el rayo que no cesa, está que trina con los medios de comunicación y ha sembrado su entorno de advertencias, demandas y querellas como Pulgarcito iba dejando al andar miguitas de pan para reconocer el camino de vuelta.

Pero hete aquí que gracias al juez Elpidio, que parece escapado del comic de Mortadelo, y que metió a Blesa en prisión en un abrir y cerrar de ojos, nos hemos enterado que Caja Madrid era la plaza de arrebatacapas del PP y de otros personajes influyentes del país. Y quiera Dios nuestro Señor que no aparezcan un día de estos correos de la princesa Corinna pidiendo no se sabe qué, porque estamos todos con la mosca tras la oreja desde que Elpidio declaró que como salga a flote todo lo de Blesa “el sistema no lo iba a soportar”.

Bueno, de momento ya tenemos ‘el revolcón’ de la Rubia Aguirre y de Nacho González, lo que no es poco para empezar, por más que Aguirre es pelirroja y a Nacho se le conoce en la capital como ‘el chino de la coleta blanca’, como todo el mundo sabe en Delaware. Y que ande con pies de plomo Gallardón no vayan a salir de la toga de Elpidio o de cualquier otro juez marbellí, los tórridos correos que mantuvo tiempo atrás con la Monserrat Corulla, aquella matahari de Roca en la capital, que pretendía convertir en hotelito un palacete del centro de Madrid.

Un casoplón como ese que el entonces alcalde Gallardón estaba dispuesto a ofrecer a los amigos de ese pintor desconocido que se llamaba José Luís Rueda, y por el que presuntamente -ojo, que nos empitonan- abogaban Aznar, Aznarín JR., Gallardón y la hoy desaparecida Mercedes de la Meced, ante el presidente de Caja Madrid. Gallardón siempre generoso con la Familia Real y con la familia de Aznar -a Ana Botella le regaló una alcaldía-, y a veces a costa del patrimonio de Madrid, como generosos lo fueron los funcionarios de su tiempo en el consistorio con los fondos que ‘donaron’ (sic) a Iñaki Urdangarin, con el visto bueno de Alberto, como cabe imaginar, dado que se trataba de un destacado miembro de la Familia Real.

Es decir, estamos sobre un volcán en erupción a punto de enterrar Madrid como el Vesubio enterró Pompeya, y a los de Hola no se les ocurre otra cosa que nombrar a Terelu la reina de los ‘idus’ de Navidad, mientras la Comisión Europea le quiere meter mano al Barcelona y al Real Madrid para derribar el prestigio del glorioso fútbol español en las vísperas del Mundial. Y, para que no falte de nada, los servicios de seguridad de la UE han parado e identificado a Rajoy a las puertas del Consejo Europeo, porque no conocían a ese personaje, desgarbado, con extraña gabardina y el pelo pintado, que luego resultó ser el presidente del Gobierno ¡de España!

Eso le pasa a Aznar y monta un pollo de no te menees, o le mete una querella criminal al presidente Van Rompuy por dañar su imagen y la marca de la dolida nación española de la que Artur Mas -con razón pero sin saber el verdadero motivo- se quiere separar, convencido como lo parece el catalán de haber tenido un sueño como Martin Luther King, Mandela, Gandhi o Espartaco. E incluso de haber oído como Moisés a Jehová en el Sinaí. Artur es el héroe y libertador del pueblo catalán que lo sacará de la ‘vieja Europa’ y de las garras afiladas del faraón de la Moncloa donde habita el ectoplasma de Rajoy. El mismo Mariano a quien en Bruselas le paran los pies a la puerta de la UE y dicen ¿a dónde se cree usted que va? No se preocupen, queridos amigos, porque ya se acerca el Gordo de la lotería nacional, y suenan los villancicos de los Campanilleros que nos anuncian el esperado discurso del Rey. El mensaje de Navidad donde el monarca nos anunciará miel sobre hojuelas para 2014, y un río de regalos que traerán en camellos los Reyes Magos de Oriente, para que nuestros políticos jueguen como niños y se den un ‘revolcón’ en las alfombras del poder mientras las altas damas de la sociedad, coquetas y divertidas, se hacen ‘un Terelu’ o ‘un Pataki’ moviendo las caderas para distraer al personal.