Wert de la Jungla y el villancico de Bárcenas

Estamos preocupados con el ataque de locura que le ha dado al ministro Wert porque, con la mirada perdida y puesta en el ojo de buey de una cámara de televisión, ha dicho que él es ‘Wert de la Jungla’, y que quiere un machete para enfrentarse a las fieras de la prensa que lo rodean. Wert ha perdido la razón y el día menos pensado desenvaina un machete o una catana y hace una carnicería brutal en el Congreso de los Diputados, donde ha llamado antipatriotas a los que no votan a favor de su Ley de Educación.

Pero España es un país donde todo ocurre muy deprisa y mientras no salimos del asombro por la crueldad del crimen de la chinita Asunta, nos llegan noticias sorprendentes de Aznar -otro que pierde la cabeza con facilidad- porque el expresidente ha dicho que le gustaría meter a Artur Mas en la cárcel de Soto del Real. E imaginamos que, a ser posible, en la litera de arriba de la celda de Luis Bárcenas, el preso millonario del PP que ha vuelto a los primeros planos de la actualidad de la mano de su paladín Raúl del Pozo.

Me ha contado ‘el cuarto hombre’ que Pedro J., Liaño, Del Pozo y Casimiro (pero no te veo) pasarán la Nochebuena cenando con Rosalía Iglesias, la esposa de Luis Bárcenas y luego se irán todos ellos juntos y disfrazados de pastorcitos campanilleros, con sus zambombas y panderetas, a las inmediaciones del penal de Soto del Real para cantarle al preso del PP un villancico que dice así: “De quién son estos palacios,/ con ventanas y balcones,/ serán del preso Bárcenas/ que tiene mucho millones./ Dame el aguinaldo,/ carita de rosa…”

El diario El Mundo sigue enviando amenazas a El Padrino, es decir, a Rajoy según Pedro J., y a Cospedal, que es a la que más odia el preso, para ver si los jefes del Gobierno y del PP se acojonan y sueltan a Bárcenas y el hombre se puede comer las uvas de la ira en su casa, donde, como en el portal de Belén, hace frío y no hay nada para cenar. Por eso Rosalía le ha pedido al juez Ruz un poco de ‘argent de poche’ para comprar pollo, los polvorones y algún turrón. Aunque el juez, y con razón, no se fía un pelo de Bárcenas porque cree que tiene escondido más dinero en los paraísos fiscales a los que se podría fugar a la primera oportunidad.

La última amenaza que Bárcenas ha lanzado, a través de su amigo y cartero Del Pozo, ha sido la de decir que el tal don Luis -que no le llega a los tobillos de Don Juan-, todavía tiene más cosas que contar. Pero que se las guarda (sic) para vengarse de Rajoy cuando se acerque la campaña electoral. Es decir, Bárcenas prefiere seguir dos años mas en el trullo con tal de hundir él electoralmente al PP. Muy bonito, pero no cuela. Como cuento de terror era más creíble aquel otro de las presuntas grabaciones secretas a Arenas en un restaurante/patio de Sevilla, pero si el preso no grabó ni a Cospedal ni a Rajoy entonces no hay caso.

Y si tuviera algo mas Bárcenas ya se lo habría soltado a Pedro J. en el momento en el que el activista/director creyó que tenía acorralado a Rajoy, lo que nunca fue verdad. Más bien al contrario es Rajoy el que está abrasando al amo de El Mundo -al que Moncloa y el PP le hacen el boicot en sus festejos, como al mismísimo Aznar-, si escuchamos lo que dice la chismosa oficial del Gobierno sobre la edición vespertina de papel/digital ‘urbi et orbit’ de El Mundo: “Un rotundo fracaso”.

O sea, el que va a comer el pavo con champán y mazapanes en Moncloa será Mariano, y los que estarán fumando en pipa al anochecer serán Rubalcaba, Pedro J., Bárcenas, Aznar y Mas. Mientras el ministro Wert, que ni sufre ni padece, deambulará por la Puerta del Sol con un gorro de papel de periódico en la cabeza y convencido de que es Napoléon. Aunque en lugar de sable quizás lleve al cinto un machete por si le sale al paso un tigre de papel o un fiero camaleón.

Sí, queridos Reyes Magos, España es un país de locos, asombroso y encantado. Hoy, por ejemplo, operan por enésima vez al Rey, que está alicaído -’ponme la mano aquí ma Corinna’ se la oye cantar a Chavela desde el infierno-, mientras la Reina Sofía se lo está pasando bomba en Nueva York en compañía de Jaime de Marichalar, que es el padre del genial Froilán, el emprendedor. Un chaval que, disfrazado de Anonymous, estará dedicado a la venta de entradas para la fiesta de fin de año de Joy Eslava, a ver si a él le sale gratis total. Y la infanta Elena probándose trajes de fiesta y la infanta Cristina, que no para de llorar, viendo a su duque ‘empalmado’’ y arruinado, a la espera de la misericordia del fiscal general. Lo ven: España es un país asombroso. Se escuchan lamentos hasta en los palacios, mientras sigilosa se acerca la Navidad.