La Roja, estrella errante

La Roja, más roja que nunca, y luciendo su estrella de Campeón del Mundo sobre el escudo de España -que sigue lleno de errores- ha regresado al escenario donde derrotó a Holanda en la final del Campeonato del Mundo de Suráfrica, gracias a un gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 del partido. Pero la vuelta al Soccer City de Johanesburgo resultó un penoso espectáculo porque España no solo perdió (1-0, gol de Parker) sino que además se dejó parte de su elegancia y deportividad al imponer Del Bosque un tercer portero (Reina), tras el primer tiempo de Casillas y la lesión posterior de Valdés, a pesar que La Roja había agotado los seis cambios acordados en el encuentro amistoso. O sea un regreso fallido al Soccer City, donde esta vez España jugó rematadamente mal, en todas sus líneas, sin coordinación ni profundidad.

Tres años en el fútbol es mucho tiempo y la Selección, que fue la campeona del Mundo en 2010, ya no es la que era aunque su ‘columna vertebral’ -Alonso, Piqué, Busquets, Casillas, Iniesta, Xavi, etc- sigue en pie y pivotando sobre el Barcelona y el Real Madrid. Pero a algunos de los jugadores campeones les pesan los años y la botas y se lesionan con facilidad. Y los nuevos que llegan no se entienden ni tienen facilidad para el dominio y el control del juego bonito ‘a la española’.

Entre otras cosas porque Del Bosque ha abusado en los últimos años de la rotación y, cuando apenas faltan siete meses para el Mundial de Brasil, La Roja aún no tiene claro el once ideal. Como tampoco parece tener claro la punta del ataque que disputan Villa, Diego Costa, Llorente, Negredo, Soldado y Torres. Y vamos a ver qué ocurre en la portería con la lesión de Valdés, con un Casillas muy poco entrenado por escasez de partidos en el Real Madrid.

Mal termina el año La Roja, con un pésimo partido en Guinea Ecuatorial donde además no faltó la polémica política, y con este otro mucho peor en Johanesburgo. Ahora solo les queda, para el mes de marzo, un último ensayo amistoso contra Italia en Madrid antes de viajar a Brasil. Pero lo que hemos visto en estos meses no es tranquilizador de cara al Mundial.

Y menos aún a sabiendas de que allí estarán Argentina, Brasil y Alemania entre otros como la eterna Italia y Holanda. Algo de eso se vio en el mundialito de Brasil donde la ‘canarinha’ bailó a La Roja a placer en un encuentro donde se adivinaban las carencias de nuestra Selección. La que pretendió disimular su clara derrota con el argumento de que ese campeonato no era trascendental. Otra vez la zorra despreciando las uvas que no alcanzaba porque ‘estaban verdes’.

Es cierto que falta mucho para llegar a Brasil y que Del Bosque tiene tiempo suficiente para recomponer la situación y para fijar su once ideal, lo que tampoco le va a ser fácil. Pero esta vez Del Bosque tiene que hacer una auténtica revolución, y puede que un cambio radical de su alineación. Quizás perdiendo en la calidad de los veteranos pero ganando velocidad y pasión de los nuevos y más jóvenes ya incorporados. Lo visto ayer en Johanesburgo es motivo suficiente de preocupación. Y no está este país para mas disgustos de los que ya tiene. La Roja ha sido nuestro talismán, la estrella rutilante de la afición nacional, aunque ahora más bien parece una estrella errante que ha de recuperar su rumbo en pos del nuevo Mundial.