Garralda, La Mutua y el nacionalismo

En este país, ‘campo de soledad, mustio collado’, habitan ciertos pavos reales que al socaire de la crisis y del sufrimiento general han aumentado el abanico de sus plumas que despliegan sobre los escombros de esta España inmersa en ese túnel negro, como la boca de un lobo, en el que habitamos. Y entre esos pavos hemos avistado uno gordo y negro que le hace guiños al nacionalismo independentista catalán, como es el caso del presidente de La Mutua Madrileña, Ignacio Garralda. Quien, en una obsequiosa (para él) entrevista en la Actualidad Económica acaba de decir (o ¡sentenciar!) que ‘España ya no es un estigma’.

Es decir, este pavo, como los que pavonean en los jardines de Cecilio Rodríguez del Retiro de Madrid, ha entrado en el club de los visionarios de la propaganda oficial y ya es de la cofradía ciega de los que ven luz en la oscuridad, cuando en realidad ‘lo único que se ve, es que no se ve nada’ como muy bien escribía Larra bastantes años atrás.

A tientas va el pavo, ajeno a la recesión, el paro, la deflación, la morosidad bancaria, la ausencia de crédito, etc. Eso sí ve luz en el túnel español pero lo empieza a ver todo negro en Cataluña porque el pavo Garralda, pavo negro de la torre negra del viejo Fénix de La Castellana, ha decidido quitar a La Mutua Madrileña su apellido castizo y maternal, para hacer un guiño indecente a los nacionalistas de Cataluña. No vaya a ser que eso de ‘Madrileña’ les espante los clientes de su nuevo negocio de seguros sanitarios catalanes de Adeslas. El que Garralda compró a La Caixa (en mal momento), una operación tan temeraria como en su día fue la de Sacyr.

Menuda vista -como la del túnel- ha tenido el pavo Garralda con su inversión en Cataluña en las vísperas del año 2014, el del gran desafío de la consulta ilegal sobre la independencia de Cataluña. Y que se prepare en Madrid y el resto de España La Mutua (ahora más nacionalista) porque sus mutualistas españoles y españolistas no le van a perdonar este desprecio a España. Y, en ese caso (que ha de estallar en las redes sociales), el miedo a la fuga de clientes nacionalistas de La Mutua puede ser una broma comparado con la posible estampida de mutualistas españolistas, como resultado del ‘derecho a decidir’ -ese si que es legítimo y constitucional- de sus clientes españoles que bien podrían rescindir sus pólizas y pasarse a otra aseguradora más española y más eficiente y barata.

Mutualistas de La Mutua a los que el pavo Garralda les niega el merecido derecho a ser accionistas y propietarios de la empresa, con acceso a los beneficios de la Compañía, la que hace tiempo que se debió convertir en Sociedad Anónima (como en su día lo hizo Mapfre), para que sean ellos los que verdaderamente gobiernen y controlen la Sociedad. Y los que nombren al presidente y equipo directivo, como debiera ser.

El pavo negro, de la torre negra del Fénix de Madrid, se metió el solito en ‘la cena de Navidad’ del independentismo catalán para preguntar por su mamá Madrileña, que los altos comensales de la fiesta ya estaban empezando a trinchar. O le metieron un golazo, o algunos (¿?) pegaron un buen pelotazo en la operación, y ahora para deshacer el entuerto ha decidido despeñar desde lo más alto de esa torre, y como la cabra que tiran del campanario, el apellido de Madrid para no levantar suspicacias entre sus nuevos clientes nacionalistas e independentistas del territorio catalán.

Aunque creemos, por lo que vamos sabiendo, que eso no quedará así. No en vano, ciertos mutualistas se están organizando y un día de estos, le pueden dar un susto al pavo negro de La Mutua negra, de la torre negra, que tanto se pavonea por los salones de Madrid. Pero que por mucho que presuma de ver en la oscuridad está claro que él no las ve venir y además está muy mal aconsejado. Y si Garralda piensa, mirando desde lo más alto de su torre, que sus mutualistas son muy pequeños -también desprecia a las ’Pymes’- y los puede manipular se volverá a equivocar. Porque, visto desde abajo y por muchos, el más pequeño puede ser él.

El pavo real, negro, de la torre negra del Paseo de la Castellana de Madrid por donde a diario pasea Marcello al anochecer, nos dice filosofando (como Jaime Botín): ‘si quieres llegar rápido ve solo, si quieres llegar lejos hazlo acompañado’. Se olvida el pavo de otro refrán muy castizo y de Madrid: ‘dime con quien andas y te diré quien eres’. En realidad, el pavo Garralda la única compañía que ha sabido escoger con acierto en los últimos años ha sido la de Pupín.