ABC, El Mundo, El País, La Razón
La prensa nacional está de fiesta a pesar que hay pocos motivos para celebraciones, visto cómo está todo y el peligro que planea sobre los diarios de papel, endeudados, con cuentas negativas y pérdida de lectores y de personal -estos últimos a la fuerza-, o pérdida de los nervios como parece haber ocurrido en el Consejo de Administración de ABC, donde el divorcio de los Ibarra y las Luca de Tena, por un lado, con los Bergareche, Castellanos y Echenique (que parece inclinarse por estos últimos), por el otro, puede acabar como el rosario de la aurora, a farolazos.
Sobre todo si no se reparte el pastel de Vocento: el ABC por un lado, a ver si lo fusionan a la fuerza con El Mundo o La Razón, o los tres a la vez, con o sin ‘el bicho’, -que decían en la Moncloa- de Pedro J.; mientras los periódicos regionales y provinciales de Vocento los Bergareche parece que se los quieren llevar al Grupo Prisa con El País de Juan Luis Cebrián.
Lo malo del ABC no solo está en la bronca de sus amos, sino que el periódico ha perdido su aureola liberal y ha regresado al campo de la portada patriótica del ‘Dios, Patria y Rey’, como si fuera un diario para jubilados a pesar que alguna columna queda aún con talento, aunque echamos y mucho de menos a Manuel Martín Ferrand.
El drama de los diarios de la derecha reside en que han perdido su influencia porque solo escriben para sus lectores adictos a los que les ofrecen solo lo que les gusta leer, y no lo que ocurre o lo que deben saber. O como El Mundo, que les ofrece algunas cosas que no gustan al Gobierno (como el apoyo a Luis Bárcenas) a ver si Pedro J. consigue acabar con Rajoy, a base de hacer cuca monas al extesorero del PP y a su santa Rosalía, a la que ayer le ha dado un buen susto un loco que buscaba los ‘pendraives’ de las cuentas del PP. Bueno se va a poner con esto Del Pozo, el cancerbero de la ‘viuda’ alegre del extesorero del PP.
En ABC están en riñas, en El Mundo celebran, con un gran ERE, el 24 cumpleaños en pos de esa cosa extraña del Urbi et Orbit y del Internet de pago, cuando nadie paga nada. Y La Razón celebra también sus 15 años, ‘la niña bonita’, que no es otra para dicho diario que la vicepresidenta Soraya, y no la madrastra Cospedal a la que Mauricio Casals le ha dado algunos avisos para que deje de enredar en el PP y de actuar contra La Moncloa.
¿Y Cebrián? Pues Juan Luis ha convertido El País en el diario gubernamental y está a la espera de que el poder le suba el precio de Sogecable para vender su participación con la bendición del Gobierno de Rajoy, para así rebajar su enorme deuda de los casi 3.000 millones de euros. De manera que no solo espera Juan Luis que las telecos le compren su parte en Sogecable -el origen de la ruina del Grupo por causa de aquella OPA de soberbia infinita en víspera de la crisis financiera internacional-, sino además quiere que le regalen 100 millones de euros más, sobre el precio justo de la valoración.
O sea que bonito está el panorama de la prensa de papel. A juego con todo lo demás en este país donde no ganamos para sustos o para disgusto, excepción hecha del fútbol donde por el momento seguimos así que así.








