Lección política de Obama

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, compareció ayer en una intensa rueda de prensa en la Casa Blanca para decir y advertir a la oposición del Partido Republicano que no aceptará chantajes para negociar la reapertura del Gobierno americano y garantizar el pago de la deuda de los Estados Unidos cuyos plazos vencen el próximo día 17. “El impago de la deuda de los EE.UU. tendría los mismos efectos de una bomba nuclear”, dijo Obama a lo largo de su intervención.

Sin duda un espectáculo político y mediático que dio la vuelta al mundo, que fue seguido por millones de personas y que ofreció la imagen de un político firme y decidido, que se bate el cobre y que no rehúye las más arduas cuestiones al tiempo que explica con sus ejemplos, relativos a la vida cotidiana americana y advertencias, a los Republicanos y sus socios del Tea Party, las consecuencias del bloqueo económico y financiero con el que los conservadores van a intentar derogar o aplazar la reforma sanitaria de Obama que ya ha entrado en vigor.

El presidente habla de política con altura y claridad y advierte que el prestigio y las finanzas de los Estados Unidos y de millones de familias americanas están en peligro, y que ello puede tener unas duras consecuencias para la recuperación económica global. Y lo hace señalando la división de poderes de la democracia americana y la mutua responsabilidad de los poderes legislativo y ejecutivo, pero advirtiendo que su presidencia no acepta extorsiones y que no piensa poner en peligro su trayectoria política. A la vez que recuerda cómo los demócratas siempre apoyaron, desde el tiempo de Ronald Reagan, a los distintos presidentes en situaciones que eran similares a las actuales. Y para concluir pide al Congreso que someta a votación nominal la dramática situación creada para que los ciudadanos sepan quiénes son los responsables de lo que está a punto de pasar, el impago de la deuda, si los republicanos, que lidera el presidente de la Cámara, John Boehner, no dan en los próximos días marcha atrás.

¿Imaginan los españoles un discurso político similar en España, por ejemplo ante la gravedad de la crisis económica, social e institucional, el desafío independentista catalán, o la corrupción generalizada tanto en el Parlamento como en las ruedas de prensa del palacio de la Moncloa?Siendo grave la situación coyuntural de los Estados Unidos, el caso de España no es menor desde el punto de vista económico, social e institucional. Pero si algo falta en nuestro país es un discurso político y el oportuno liderazgo tanto por parte de Rajoy como de Rubalcaba.

Especialmente del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que es quien tiene la responsabilidad de gobernar el país y que, por ejemplo, y a pesar de los graves desafíos del secesionismo de Cataluña se ha negado a dirigirse con claridad a los ciudadanos de Cataluña y de toda España, lo más que ha dicho es que “hay otra verdad”, pero ¿cuál? Como se niega a hablar de los problemas institucionales y de La Corona, o del clima generalizado de la corrupción. “Está sub iúdice”, suele decir para no decir nada. O de las consecuencias políticas de la crisis económica y del paro, que suele despachar con frases absurdas e ininteligibles como las de “hay que hacer lo que hay que hacer”, o “las cosas bien hechas, son las cosas”, o “hay que ser serios”, etc.

No sabemos si Rajoy y su vicepresidenta Soraya han visto ayer la rueda de prensa de Obama pero si no lo han hecho están a tiempo de hacerlo para aprender a hablar de política sin escurrir el bulto, dando la cara y sin eludir los problemas, con intervenciones en el Parlamento o en ruedas de prensa ante los medios que nada tienen que ver con el comportamiento habitual del gobierno español. El presidente Obama cogió ayer el toro americano por los cuernos y ya veremos cómo sale de semejante situación, nada que ver con el tancredismo y las espantadas que imperan en el ruedo español. Por ejemplo ¿se imaginan que Obama convocara una rueda de prensa para presentar a su nuevo gobierno y tras leer la lista y sin admitir pregunta alguna abandonara la sala de prensa? Pues eso fue lo que hizo Rajoy el día que presentó a su gobierno, y además cuando salió de la sala seguramente lo hizo riéndose de todos los periodistas a los que había convocado en el palacio de la Moncloa y luego plantó.