Rosa Díez debe ampliar UPyD
UPyD podría convertirse en la tercera fuerza política española, ocupando el centro sociológico del país, si llegara a un pacto de unidad con el partido Ciudadanos de Cataluña y reforzara, de una manera importante y ‘visible’, su actual dirección nacional con un equipo de gobierno que despejara incógnitas sobre la capacidad de gestión de esta formación política.
Rosa Díez está haciendo una buena labor de oposición y en algún caso con notable éxito, y además ha sabido aprovechar la crisis y el deterioro político y electoral del PSOE y del PP. Por ello en las últimas encuestas electorales su partido aparece como la cuarta de las fuerzas políticas nacionales en intención de voto y escaños (por detrás del PP, PSOE e IU), incluso por delante de CiU. Pero la pregunta que se plantea y seguramente se harán sus dirigentes, militantes y votantes es la de: ¿qué pasará con UPyD cuando el PSOE aborde la imparable sustitución de Rubalcaba por otro líder más joven y si se confirma la mejora de la economía y ello le hace recuperar la imagen y votos al PP?
De cara a su próximo congreso de noviembre UPyD ha elaborado varios documentos con su proyecto político, institucional, social y económico para España. Un notable esfuerzo en el que UPyD se presenta como fuerza política ‘regeneracionista y institucional’, e incluso como alternativa de Gobierno, o con pretensiones no solo de mejorar sus resultados electorales sino de ganar las elecciones, lo que al día de hoy parece una apuesta desmesurada. Máxime en este momento donde la mayor fuerza de UPyD está concentrada en Madrid, y a sabiendas de que este partido está muy débil tanto en Cataluña como Andalucía y otras comunidades periféricas que son cruciales para lograr escaños con la vigente ley electoral.
Además para hablar de alternativa de Gobierno sería interesante que UPyD presentara a sus ciudadanos un equipo de Gobierno, al estilo de lo que los ingleses hacen en la oposición con su llamado ‘Gabinete fantasma’. ¿Cuáles serían los ministros del gobierno de Rosa Díez? Desde luego no Toni Cantó. También debería aclarar Rosa Díez muchas cosas UPyD como su rara propuesta federal -centrifuga en ‘estados federales’ y centrípeta en competencias-, o su plan para garantizar la separación de los poderes del Estado –lo que es casi imposible sin el presidencialismo-, o su desprecio y simplificación de la causa de la República (reducida a la condena de la II República española, como si no existieran las repúblicas de los EE.UU., Francia, Italia o Alemania), etcétera.
La presencia de UPyD en la vida política española ha sido buena y exitosa a pesar de las enormes dificultades que han tenido que sortear -como la injusta ley electoral que pretenden reformar y con razón- pero todavía les faltan muchas cosas determinantes para consolidar su salto definitivo hacia el centro político español.
Entre ellas un equipo directivo –o de gobierno- más completo y preparado y una mayor presencia de UPyD en las Comunidades Autónomas que, como en el caso de Cataluña donde Rosa Díez, nadie sabe bien por qué –¿acaso por celos de Albert Rivera?-, se ha opuesto a todo proceso de unidad con Ciudadanos. Una unión de UPyD con Ciudadanos no solo consolidaría la realidad política de UPyD en toda España y en Cataluña sino que podría convertir a este partido en tercera fuerza política nacional. Máxime cuando el discurso político de ambos es parecido y la trayectoria de ambas formaciones muy similar y en el caso de Ciudadanos con mayores dificultades por causa del entorno hostil del nacionalismo catalán.
Ya sabemos que Rosa Díez es muy celosa de sus decisiones y de su autoridad, pero las buenas expectativas que tiene por delante no deberían hacerle olvidar los riesgo que también corre ni perder la excelente oportunidad que tiene en sus manos. El Congreso que ha convocado para las próximas semanas es sin duda una cita en la que UPyD debería dar una gran salto hacia delante, ampliando su espectro político aunque quizás también con algo menos de triunfalismo y de soberbia, porque su éxito actual ha partido de la verdad, el trabajo constante y la humildad. Ahora les falta abrirse a nuevos campos con audacia y generosidad.








