Exito parcial de la operación del Rey

El debate sobre la abdicación del Rey o la regencia del Príncipe no va a parar en los próximos meses, porque última (mas bien la penúltima) operación del Rey ha sido un éxito, pero solo es la primera parte de un largo procedimiento porque se le ha instalado una prótesis temporal que, a partir de dos meses, deberá ser sustituida por otra definitiva en una segunda intervención. Luego estamos ante el éxito parcial de la primera parte pero no en el final del proceso quirúrgico, lo que supone que el monarca en este interregno de los dos primeros meses apenas podrá ejercer sus funciones de Jefe del Estado, salvo aquellas de despacho como la firma o sanción de leyes, nombramientos y decretos. Luego vendrá la segunda operación, que ya veremos como sale y cuando se realiza, si previamente el tratamiento intensivo de los antibióticos -por la vía intravenosa- ha surtido el efecto esperado. Motivo por el cual tenemos que decir que permanece la incertidumbre sobre la salud y la operatividad del monarca (que ya llevaba casi año y medio tocado), a pesar del optimismo oficial y del entusiasmo de los portavoces oficiales del palacio de la Zarzuela. Los que anoche, tras la primera intervención, decían: ‘el doctor Cabanela les va a explicar el éxito de la operación’, como si todo ya estuviera arreglado y acabado.

Como ha dicho entre bromas a los periodistas el propio Rey Juan Carlos, el monarca ha pasado por ‘el taller’ del hospital Quirón de Madrid donde ha sido intervenido “con éxito” en su primera intervención de esta ronda, que deberá completarse con una segunda dentro de ocho o mas semanas, como lo ha explicado el doctor Cabanela que lo ha operado. Un cirujano considerado ‘el mago’ de la cirugía ortopédica, que habitualmente trabaja de la Clínica Mayo de Estados Unidos. Y el encargado de solucionar la avería en el motor de locomoción del Rey donde se había detectado una infección en torno a la prótesis que se le había instalado hace meses en la cadera izquierda y que, de nuevo, ha sido sustituida pero por ahora solo de manera temporal y a la espera de una segunda intervención en la que se le colocará, si todo va bien, la prótesis definitiva, como lo explicó el doctor  Cabanela, después de la intervención.

Es decir, éxito inicial pero poco mas y larga espera, lo que da alas y renueva el debate sobre la posible abdicación del monarca en el Príncipe Felipe, bien de manera definitiva o temporal en una regencia. Algo a lo que se opone el Rey y niega su guardia pretoriana, pero que no solo no hay que descartar sino más bien preparar y no solo por cuestiones de salud. Y ello por más que el ministro Gallardón, que está como el perejil en todas las salsas, nos diga que en tiempos de tribulaciones no hay que hacer mudanzas, lo que en definitiva es el discurso preferido de Rajoy: no hacer nada nunca, por nada del mundo.

Y así estamos, con el Rey en el taller recuperándose de la penúltima operación, Rajoy huido hacia la ONU de Nueva York, la Reina en la larga sala de espera, el Príncipe de guardia y la vicepresidenta Soraya en funciones de presidenta del Gobierno de España, país que en estos momentos no tiene en activo ni Jefe del Estado ni presidente del Gobierno. Es decir que estamos en un vacío virtual de poder. Si a eso añadimos que en las últimas horas se han puesto en duda la imparcialidad del presidente de las Cortes a quien se acusa de parcialidad a favor del PP y también la del Tribunal Constitucional, sin olvidar el control del Gobierno sobre el Poder Judicial y sobre la Fiscalía General del Estado, veremos que la crisis institucional del país tiene bastante calado.

En todo caso y, guste o no en los palacios de La Zarzuela y de la Moncloa, la movida de la sucesión en el trono de España está en marcha y por eso se han iniciado contactos secretos entre altos dirigentes del PSOE y del PP para prepararlos proyectos de ley relativos al estatuto del Príncipe y de La Corona, así como a los procedimientos de abdicación y regencia, a fin de tener al alcance de la mano los instrumentos jurídicos necesarios para cualquier eventualidad que se pudiera producir.

A la espera de ver cómo va reaccionando el enfermo a la última intervención quirúrgica, camino de la siguiente, los portavoces oficiales de la Casa del Rey y del Gobierno han dado por superado el primer trance y, no sin optimismo, empiezan a hablar de aparente normalidad. Aunque lo cierto es que la cosa va para largo y que será el Príncipe de Asturias quien presidirá -ya se verá si en compañía de la Reina Sofía o a solas con la Princesa Letizia- la Fiesta Nacional el próximo día 12 de Octubre, lo que nos ofrecerá una imagen novedosa y singular que sin duda dará mucho de qué hablar.