Son como niños malos
Los políticos españoles son como niños, pero malos. De esos con una mirada redonda e inquietante -Ana Torren en ‘Cría Cuervos’-, niños que mienten sin pestañear y que además consideran que los mayores, es decir los ciudadanos de a pie, son absolutamente idiotas y están a su merced. Por ejemplo pronuncia Susana Díaz su discurso de investidura de Presidenta de la Junta de Andalucía (todo un alegato plúmbeo y lleno de tópicos que sería argumento suficiente para suprimir esta autonomía y otras más) y de pronto nos dice que a ella ‘le avergüenza la corrupción y sus cómplices’. Y dice esto delante de Griñán, que se acaba de fugar por los ERE del Sur a esconderse en el Senado para mantener su impunidad.
Las niñas, con eso de que suelen ser más precoces que los niños, son más malas. De ahí el desparpajo de La Susana, que nada o poco le tiene que envidiar a La Casta de Cospedal, que nos habla de transparencia después de destruir a martillazos los ordenadores de Bárcenas. Mientras tanto, las dos Sorayas van a lo suyo. La del PP que habita ese espantoso castillo que es la Moncloa, nuestra ‘Sorayita tiene un ratón chiquitín’, o sea Sáenz de Santamaría, nos cuenta el cuento de las medidas del Gobierno de Rajoy contra la corrupción en pleno festival de Bárcenas, Gürtel, Rita, Camps, y compañía, como si todos fuéramos lelos, y al tiempo que el PP veta los debates del Parlamento al respecto y mientras Gallardón envía al fiscal general, Torres Dulce ‘de membrillo’ para ver si le quitan la instrucción del caso Nóos al juez Castro y lo llevan a un juzgado popular de Valencia para que lo archiven como ya pasó con los trajes de Paco Camps.
Y algo muy parecido nos hace su tocaya y paisana de Valladolid, Soraya Rodríguez, la del PSOE, anunciando sus propuestas contra la corrupción, ahora que sabemos que su compadre del PSC, el tal Zaragoza, se dedicaba al espionaje del PP en Cataluña por ahora solo ha dimitido de la Ejecutiva, y cuando está claro que Griñán, el presidente del PSOE y los ERE, no piensa dejar la suprema jefatura del partido, lugar a donde ha trasladado la responsabilidad de los infames ERE fraudulentos con los dineros del paro.
Es que tienen, todos, un morro que se lo pisan. Hablan de lo suyo como si no fuera con ellos, y todos están inmersos en una lucha feroz (sic) contra de la corrupción pero con la corrupción sentada en la mesa del comedor de sus respectivas casas. Y lo mismo cabe decir de CiU y de los Pujol, ahora que sabemos que los niños del honorable Jordi, eran todos inmensamente ricos.
O sea, los niños malos y las niñas malas de la política dicen que van a ser buenos mientras son malos, y encima pretenden que les creamos. Y a la par mueven jueces, fiscales y medios para tapar la corrupción vigente sin que nadie asuma la menor responsabilidad política, ni penal. Rajoy le decía a Bárcenas ‘se fuerte’ por SMS y una vez que ya conocía las cuentas suizas del ex tesorero, y Pepe Griñán, cuando era consejero de Economía de la Junta, nunca se enteró que el interventor estaba avisando sin cesar de que había gato encerrado y muerto en los ERE. Todos se enteraron por los periódicos o por internet de lo que ocurría, y todos juran que esto de la corrupción se va a acabar, pero no precisan que lo que se va a acabar son los procesos judiciales abiertos porque ellos los quieren abortar.








