Griñán traslada los ERE a la Presidencia del PSOE

José Antonio Griñán abandona la Presidencia de la Junta de Andalucía acosado por el escándalo de los ERE fraudulentos, tal y como lo ha acabado reconociendo en su despedida, lo que en cierta manera constituye un gesto porque el presidente andaluz acabó asumiendo su responsabilidad política, aunque sea como preámbulo de la que podría ser su responsabilidad penal. De ahí que el gesto político de Griñán sea escaso porque no se va del todo sino que conserva tres de los cargos que ostentaba: la presidencia del PSOE; secretario general del PSOE andaluz; y en los próximos días el de senador, para permanecer aforado frente a la investigación de la jueza Alaya. Pero su empeño en seguir en la política le causa un daño enorme al PSOE porque traslada el caso de los ERE de la Junta de Andalucía a la Presidencia del Partido Socialista, y eso Rubalcaba y sus dirigentes no lo deben consentir.

Griñán reconoce su responsabilidad política pero no abandona la política por lo que su marcha, adornada de mentiras y excusas de todo orden y de un dedazo a favor de su sucesora Susana Díaz, no ha sido ejemplar. Y deja tras de sí y para la reciente historia de Andalucía y del PSOE andaluz la marca de una infame corrupción por el atraco del dinero del paro, en una región tremendamente afectada por esta lacra nacional.

No hay pues heroicidad en la marcha de Griñán sino más bien una mancha imborrable en su currículum por cuanto además él era el responsable de la Consejería de Economía que debió impedir el escándalo de los ERE y que para colmo no atendió las denuncias que sobre estas irregularidades les hizo de una manera reiterada el interventor público del Estado.

Quizás Rubalcaba piense que con la retirada de Griñán el caso de los ERE se difumina y deja a Rajoy en un primer plano con su propio asunto de Bárcenas que el PSOE pretendía reactivar en la apertura del curso político lo que no será tan fácil de llevar a cabo porque el PP cerrará con su mayoría en el Congreso las puertas de un nuevo debate sobre Bárcenas, y porque en estos primeros días del regreso a la política la guerra de Siria ocupará el primer plano de la actualidad nacional e internacional.

Sin embargo, Rubalcaba tiene que explicar a los ciudadanos el hecho de que Griñán reconozca que se va de la Junta por su responsabilidad en los ERE mientras sigue de presidente del PSOE. ¿Cómo puede tener el PSOE un presidente que dice ser el responsable político del atraco de los fondos públicos del paro en Andalucía? Griñán, que siempre se llevó mal con Rubalcaba -en el pasado congreso del partido apostó por Chacón- le ha traslado el marrón a la cúpula socialista, de donde finalmente tendrá que dimitir si no quiere que una y otra vez, y hasta la saciedad, los ciudadanos de toda España, los medios y otros partidos políticos le sigan señalando como un político nada ejemplar.

Y que además podría quedar imputado por el Tribunal Supremo porque por más que él mismo se pregunte sobre ¿de qué se le puede acusar? Pues existen indicios más que suficientes de que conoció los hechos y no hizo nada para denunciarlos y para poner punto final. Y puede que por eso lo acabe imputando el Supremo y entonces la Presidencia del PSOE se verá afectada por este gran caso de corrupción que moralmente es mucho peor que todos los demás.