Bárcenas, sigue la venganza

Ya están todos aquí, Rajoy, Rubalcaba, Cayo Lara, protagonistas de la actualidad política del país. El presidente viene y se va con viento fresco del noroeste a darse un garbeo por el mundo, y de paso a quitarse de en medio de los líos que se avecinan por causa de la ‘rentrée’, con el ínclito Bárcenas como primer protagonista del otoño mediático que se acerca. De momento Rubalcaba, que no se atreve con la moción de censura, ahora habla de recusación del presidente por ‘haber mentido’ al Parlamento a propósito de su extesorero, y una vez oída la ‘confesión’ contra Rajoy de su íntima colaboradora, Cospedal. A la que el diario El Mundo, que regresa por donde solía, le acaba de propinar un garrotazo con motivo de la enorme indemnización de Cristóbal Páez en el PP a cambio de su silencio. Y para seguir tenemos otra vez a Rosalía Iglesias, la esposa de Bárcenas, en las puertas de la Audiencia Nacional, donde se dice que la van a embargar por causa de sus artes malabares/fiscales.

Sin embargo el que no se ha ido de ‘vacaciones’ ha sido Bárcenas que continua preso en Soto del Real a la espera de más noticias y de culminar su venganza. Veremos que sale de los ordenadores del extesorero que ha requisado el juez, y si estos no han sido ya limpiados a fondo por los informáticos del PP, lo que sería causa de nuevo lío. Al que se sumará pronto la demanda del extesorero por despido improcedente que Bárcenas ganará de calle con sólo presentar su nómina frente al finiquito diferido de Cospedal.

La secretaria general cuya caza parece ser la prioridad del diario El Mundo, como consecuencia de los pactos de colaboración que el periódico estableció con Bárcenas, a cambio de los originales de la contabilidad B del PP, de los SMS, de la defensa de Liaño, y puede que de otros documentos o pruebas, si es que aún le queda a Bárcenas algún secreto o munición suficiente para liquidar a Rajoy. Aunque, dicho está, ahora el primer objetivo es Cospedal y su marido López del Hierro, de ahí la portada de El Mundo con el finiquito ‘en directo’ de Páez, que se ha llevado un pastón, lo que prueba que en el PP no hay crisis sino mas bien superávit de caja.

En todo caso el asunto de Bárcenas está lejos de haber acabado una vez que falta por saber lo que pueda decir el juez Ruz sobre todo ello y las decisiones que pueda tomar. Por ejemplo un careo entre Bárcenas y Cospedal, que retransmitido por televisión daría cotas de audiencia difíciles de superar. O podría darse el caso que el juez le pidiera a Rajoy su declaración -que sería por escrito-, lo que tendría un coste político singular. Y sobre todo falta por saber si el juez atisba algún tipo de delito del PP en toda la trama de Bárcenas, e independientemente de los que se le atribuyen al extesorero y su mujer, porque podría ocurrir que, por prescripción o por H o por B, el juez Ruz decidiera archivar la causa en todo lo que afecta al PP.

Eso es al menos lo que del juez esperan Rajoy y todo el Gobierno y lo que, de momento, los tiene en vilo a todos. Lo que está claro es que Ruz no ha tomado vacaciones y tiene la intención de agotar la instrucción antes de ser relevado, porque pronto se acabará su situación interina y podría ser sustituido por un juez de confianza de Gallardón. De manera que ojo al juez, y ojo al extesorero al que aún le quedan cartas por jugar una vez que ya no tiene nada que perder desde Rajoy -al conocer la reunión secreta de Pedro J. con Bárcenas- le dio luz verde a Gallardón y al fiscal para que lo internara, sin fianza, en la cárcel de Soto del Real.